jueves, 25 de junio de 2026

Educación Popular Terapéutica

Hay encuentros que no suceden solamente en un salón, sino en ese territorio invisible donde las personas vuelven a mirarse, a escucharse y a reconocerse. En el Instituto Técnico Industrial de Capellanía vivimos una jornada pedagógica donde la educación se convirtió en un acto profundo de humanidad: un espacio para compartir experiencias desde la educación popular, la pedagogía terapéutica y la educación emocional. Marcelo Torres Cruz, junto con integrantes de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, acompañó a los docentes en un camino donde el cuerpo dejó de ser únicamente materia y se transformó en lenguaje, memoria, creación y puente de comunicación.
La experiencia permitió comprender que educar no es solamente transmitir conocimientos, sino acompañar procesos de vida. El cuerpo guarda historias, emociones, silencios y aprendizajes que muchas veces necesitan ser escuchados. Desde ejercicios de conexión interior, trabajo colectivo y reconocimiento personal, los docentes exploraron sus propias fibras humanas para fortalecer la empatía, la sensibilidad y la capacidad de acompañar a otros. La educación terapéutica emocional nace precisamente allí: en la posibilidad de sanar, transformar y construir nuevos sentidos a través del encuentro con uno mismo y con los demás.
En medio de la espiritualidad, la escucha y la palabra compartida, la jornada se convirtió en un recordatorio de que la escuela también puede ser un espacio de reparación, esperanza y reconstrucción. Porque cada educador lleva consigo la posibilidad de tocar una vida, abrir una pregunta y sembrar una nueva mirada sobre el mundo. La pedagogía, cuando se conecta con el corazón, deja de ser una simple herramienta y se convierte en un camino para despertar conciencia, fortalecer vínculos y acompañar el milagro cotidiano de estar vivos.

lunes, 22 de junio de 2026

Marcelo Torres Cruz en la Universidad Javeriana

En el año 2013, el profesor Marcelo Torres Cruz fue invitado a la Universidad Javeriana para compartir una experiencia pedagógica centrada en la vida, el cuerpo y la espiritualidad como caminos de encuentro y transformación. En este espacio académico propuso una mirada profunda sobre el cuerpo como territorio sagrado, reconociendo las historias, emociones y aprendizajes que habitan en cada persona.
Durante su participación, Marcelo Torres desarrolló reflexiones y prácticas alrededor de la creación artística, la espiritualidad de la vida y los vínculos familiares, invitando a los estudiantes a explorar nuevas formas de comprender la educación desde la sensibilidad, la conciencia y el cuidado. Su propuesta integró pedagogía, arte y humanidad como herramientas para el desarrollo personal y colectivo.
El encuentro fue recibido con gran acogida por los estudiantes, quienes encontraron en estas experiencias un espacio para pensarse, escucharse y construir nuevas posibilidades para la vida. La participación de Marcelo Torres en la Universidad Javeriana dejó una huella como una apuesta educativa que recuerda que formar también significa acompañar, sanar vínculos y abrir caminos de esperanza.

domingo, 7 de junio de 2026

Maestras Inesperadas

Maestras Inesperadas
Columna Dominical
Por Marcelo Torres Cruz 
Has planteado una reflexión que busca convertirse en una columna de opinión. Te propongo un texto con un tono literario, reflexivo y crítico, inspi rado en el estilo narrativo de Mario Mendoza, aunque con una voz propia centrada en la pedagogía social y la reconciliación.
Escritura
Las maestras inesperadas
Durante muchos años me resultó difícil reconciliarme con ciertos discursos que hablan en nombre de las mujeres. Quizás porque crecí observando otras formas de resistencia. Mujeres de carne y hueso que madrugan antes que el sol, que levantan a sus hijos, que sostienen hogares, organizaciones, escuelas, huertas y sueños. Mujeres que no necesitaban proclamar su lucha porque la encarnaban cada día. Mujeres de mi pueblo que me enseñaron que la dignidad no siempre se anuncia; muchas veces se practica.
Vivimos en un país enfermo de polarización. Colombia parece un territorio condenado a dividirse constantemente: ricos contra pobres, izquierda contra derecha, campo contra ciudad, jóvenes contra viejos. Cada discusión termina convertida en una batalla donde lo importante no es comprender al otro sino derrotarlo. Hemos aprendido a clasificar personas, ideas y afectos como si la realidad pudiera reducirse a dos bandos enfrentados. Y en medio de ese ruido, encontrar voces que convoquen a la unidad se convierte casi en un acto revolucionario.
Por eso me sorprendieron dos mujeres provenientes de mundos completamente distintos. La primera fue la hija del presidente Gustavo Petro. En medio de la controversia pública alrededor de James Rodríguez, eligió un camino poco frecuente en estos tiempos: el de la invitación al encuentro. No respondió desde el ego, ni desde la provocación, ni desde la necesidad de imponer una verdad. Habló de unidad nacional. Habló de reconocer al otro más allá de las diferencias. Y en ese gesto encontré una lección pedagógica profunda: la capacidad de poner el país por encima de las trincheras ideológicas.
Debo confesar que James Rodríguez siempre me ha producido contradicciones. Tal vez porque representa una Colombia difícil de clasificar. Un hombre que parece tener la cabeza orientada hacia la derecha mientras su pierna izquierda produce algunas de las jugadas más bellas del fútbol. Una metáfora involuntaria de nuestro país: lleno de contradicciones, de tensiones y de posibilidades. Pero precisamente por eso resultó valiosa aquella invitación al diálogo. Porque la unidad no consiste en pensar igual sino en aprender a convivir con las diferencias.
La segunda mujer fue Esperanza Gómez. Y quizás aquí aparece una de las lecciones más incómodas para una sociedad acostumbrada a juzgar. En una entrevista la escuché hablar de su esposo, de su relación afectiva y de una canción de Camilo Sexto que evocaba el amor profundo, la entrega y la construcción compartida. Mientras hablaba, comprendí que muchas veces reducimos a las personas a una sola dimensión de sus vidas. Vemos el personaje y olvidamos al ser humano. Vemos la profesión y dejamos de ver la historia, los afectos, los dolores y las búsquedas.
En sus palabras encontré una mujer capaz de hablar del compromiso, del amor y de la construcción de hogar con una sinceridad que muchas veces escasea en los discursos moralistas. Y entonces comprendí que la pedagogía puede aparecer en los lugares más inesperados. A veces una lección de humanidad surge donde menos la estamos buscando.
Quizás ambas mujeres, desde escenarios completamente distintos, me recordaron algo fundamental: la verdadera transformación social no nace de la humillación del otro. Nace de la capacidad de reconocer su humanidad. En tiempos donde la confrontación se ha convertido en espectáculo y la indignación en mercancía, quienes invitan a la unidad están realizando un acto profundamente pedagógico.
Tal vez el desafío de Colombia no sea escoger entre izquierda y derecha, entre feminismo y antifeminismo, entre tradición y modernidad. Tal vez el desafío sea aprender a escucharnos. Aprender a construir una identidad nacional que no se fundamente en la exclusión sino en el encuentro. Una identidad capaz de aceptar que las personas son mucho más complejas que las etiquetas con las que intentamos definirlas.
Las maestras inesperadas aparecen así: una desde los pasillos de la política y otra desde un universo que muchos prefieren mirar con prejuicio. Ambas, sin proponérselo, terminan enseñando la misma lección. Que la unidad sigue siendo posible. Que la dignidad humana es más grande que nuestras diferencias. Y que quizás el futuro de este país comience el día en que dejemos de preguntarnos de qué lado está alguien y empecemos a preguntarnos qué puede enseñarnos.

martes, 2 de junio de 2026

Conferencia de Marcelo Torres Cruz

Durante este encuentro, Marcelo llevó a cabo una conferencia que captó profundamente la atención de los docentes del Colegio Almirante Padilla IED, al abordar elementos esenciales como la relación con el cuerpo, la pedagogía familiar y los procesos de conciencia corporal. La jornada no solo se centró en lo conceptual, sino que también incluyó una experiencia vivencial a través de un ritual orientado al autorredescubrimiento y al fortalecimiento de las potencialidades corporales.
Este espacio permitió a los educadores conectarse de manera más profunda con su dimensión corporal y emocional, enriqueciendo su práctica pedagógica desde una mirada más integral y consciente. Cabe destacar que Marcelo Torres Cruz desarrolla su labor como educador popular-terapeuta, integrando herramientas pedagógicas y terapéuticas que aportan al bienestar y la transformación personal y colectiva.

domingo, 24 de mayo de 2026

El caso de Yulitxa Tolosa

El caso de Yulitxa Tolosa
Por Marcelo Torres Cruz
Educador Popular Terapéutico
Hay historias que sólo parecen importarle al mundo cuando terminan en tragedia. Mientras una vida lucha en silencio, mientras una mujer madruga para educar niños en medio de barrios olvidados, mientras un padre intenta reconstruirse para no repetir las heridas que heredó, los reflectores permanecen apagados. Cerca del barrio donde vivía Yulitxa Tolosa hay una profesora llamada Juanita, una humilde educadora que trabaja diariamente con niños y padres de familia, llevando esperanza, diplomas, donas y espacios pedagógicos para fortalecer la vida emocional de sus estudiantes. Sin embargo, ningún medio de comunicación habla de ella. Nadie llega a grabar esos pequeños actos de amor que, silenciosamente, están sembrando futuro. Pareciera que la sociedad solamente mira hacia ciertos territorios cuando ocurre una tragedia, cuando aparece la violencia o cuando el dolor se convierte en noticia.
El caso de Yulitxa deja ver también una profunda fractura emocional que muchas veces la sociedad no quiere mirar. Una mujer abandonada por su madre, criada por una prima, caminando durante décadas con vacíos afectivos que probablemente nunca lograron cicatrizar del todo. Hay heridas que no hacen ruido, pero lentamente van apagando el sentido de vivir. Cuando una persona siente que no pertenece, que no encuentra refugio emocional ni propósito interno, comienza a habitar un cansancio silencioso que muchas veces nadie detecta. Desde una mirada humana y pedagógica, no se trata de juzgar decisiones ni caminos, sino de comprender que detrás de muchas conductas existe un ser humano que lleva años sintiéndose invisible, insuficiente o profundamente solo.
Vivimos además en una sociedad que le declaró la guerra al paso del tiempo. Especialmente muchas mujeres han sido empujadas a creer que el valor de su existencia depende de mantenerse eternamente jóvenes. Y allí aparece otra tragedia silenciosa: la incapacidad de aceptar el cuerpo, las arrugas, las transformaciones naturales de la vida. Pero envejecer no debería ser visto como una derrota. Envejecer también es llegar al territorio de la experiencia, de la calma y de la comprensión profunda de uno mismo. La juventud tiene belleza, sí, pero también ansiedad, miedo y confusión. Los años, en cambio, pueden traer la serenidad de quien ya no necesita demostrar nada. Tal vez la gran tarea pedagógica de este tiempo sea enseñar a reconciliarnos con nuestra edad, con nuestra historia y con el cuerpo que nos ha acompañado a sobrevivir.
Finalmente, duele descubrir que muchas veces las heridas más profundas llegan desde los círculos más cercanos. En este caso, las personas en quienes aparentemente existía confianza terminaron vinculadas al dolor y a la muerte. Y eso toca una fibra profundamente humana y espiritual: el abandono. Tal vez por eso resuenan aquellas palabras del Evangelio cuando Jesús, rodeado de quienes decían amarlo, expresó su sed, su miedo y su sensación de haber sido dejado solo. Porque el ser humano no muere únicamente por las heridas del cuerpo; muchas veces comienza a apagarse cuando siente que ya no tiene un lugar seguro donde descansar el alma. Que esta historia no sea solamente una noticia más, sino una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado emocional, la compasión y la necesidad urgente de volver a mirarnos como seres humanos antes que como titulares pasajeros.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El duelo y la memoria: Rutas pedagógicas para sanar el conflicto armado en Colombia

 Reseña de la intervención del profesor Marcelo Torres Cruz en la emisora nacional 95.9 FM de RTVC

En una profunda e íntima entrevista concedida a la emisora pública nacional 95.9 FM de RTVC, el profesor Marcelo Torres Cruz compartió sus perspectivas, saberes y metodologías en torno a uno de los desafíos más complejos y urgentes del panorama social colombiano: la tramitación del duelo y la construcción de experiencias sanadoras en comunidades profundamente golpeadas por el conflicto armado.

A lo largo del espacio radial, el profesor Torres Cruz, reconocido por su trayectoria en la Educación Popular y el acompañamiento terapéutico-pedagógico a familias y líderes sociales, enfatizó que el impacto de la guerra en Colombia no se limita a las pérdidas materiales o físicas; se inscribe de manera profunda en la dimensión psicosocial y emocional de los territorios.

Reconfigurar el dolor desde la Educación Popular

Durante el diálogo con los periodistas de la mesa de trabajo de RTVC, el docente explicó que las heridas de la violencia política, social y armada requieren de enfoques comunitarios que vayan más allá de la atención clínica tradicional. A través de la sistematización de experiencias en el campo de la familia, el desarrollo y la educación, se han estructurado laboratorios pedagógicos donde el dolor colectivo se transforma en una herramienta de dignificación.

"El duelo en el contexto del conflicto armado colombiano no puede vivirse únicamente desde el aislamiento o el silencio. Sanar implica colectivizar el dolor, ponerle palabras a las ausencias y construir espacios seguros donde las víctimas dejen de ser vistas solo desde la vulnerabilidad, pasando a ser reconocidas como agentes activos de su propia memoria e historia" — señaló el profesor durante la transmisión.



 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Sanando las heridas del pasado: cómo el cuerpo guarda la memoria del trauma

Sanando las heridas del pasado: cómo el cuerpo guarda la memoria del trauma
Columna de Marcelo Torres Cruz

El trauma no es únicamente un recuerdo doloroso que vive en la mente; es una herida silenciosa que se instala en el cuerpo y moldea la forma en que respiramos, amamos y habitamos el mundo. El sufrimiento más profundo no proviene de lo que recordamos, sino de todo lo que jamás pudimos decir. Son palabras atrapadas en los músculos, emociones suspendidas en la garganta, gestos repetidos sin conciencia. El cuerpo habla lo que la boca calló: los puños tensos, la espalda rígida, el pecho que se encoge sin motivo aparente. Allí permanece el eco de lo no expresado, esperando ser escuchado.
Este enfoque propone una idea radical: primero liberar antes que explicar. En lugar de quedarnos únicamente en el relato racional del dolor, el cuerpo se convierte en guía y mapa. Los síntomas físicos dejan de ser enemigos y pasan a ser mensajes cifrados que indican dónde habita la herida. Franz Ruppert habla de cuatro heridas fundamentales que pueden marcar la existencia: no ser deseado, recibir cuidado insuficiente, sufrir abuso sin protección e identificarse con el agresor. Son marcas invisibles que nos acompañan y que, sin saberlo, siguen escribiendo nuestra historia desde la infancia.
Dentro de cada persona conviven tres personajes: la parte sana que observa con lucidez, la parte traumatizada que permanece congelada en el momento del dolor y las estrategias de supervivencia que el sistema nervioso creó para seguir adelante. Sanar implica reunirlos y permitir que dialoguen. Apapachar —acompañar sin prisa ni juicio— se convierte en un acto profundamente terapéutico. El cuerpo es un archivo vivo, la sanación emerge cuando hay seguridad y autenticidad, el terapeuta camina como compañero y, a veces, un gesto o un símbolo logra lo que las palabras no alcanzan.
La historia de Laura revela el arte de renacer. Llegó a terapia con depresión y ataques de pánico nocturnos tras haber sido abandonada al nacer. Su cuerpo guardaba el grito que nunca salió. Al sostener una muñeca agrietada y envolverla en un pañuelo azul, pudo abrazar simbólicamente a la niña que fue. “Te veo. No fuiste un error”, dijo por primera vez con firmeza. Meses después, el vacío dejó de asfixiarla y su corazón comenzó a latir distinto. Sanar es honrar las heridas, descongelar lo no dicho y sentir en el cuerpo que merecemos existir y amar. Es convertir el silencio en vida y permitir que lo callado, por fin, florezca en verdad.

viernes, 8 de mayo de 2026

Experiencia Pedagógica en colegio IED instituto técnico Francisco José de Caldas

El Instituto Técnico Francisco José de Caldas IED fue el escenario de una experiencia formativa excepcional centrada en la pedagogía familiar. Bajo la orientación del profesor Marcelo Torres Cruz, este espacio se consolidó como un punto de encuentro vital para que las familias comprendieran su rol fundamental en el desarrollo de capacidades y habilidades de sus hijos. La jornada permitió profundizar en las implicaciones pedagógicas que conlleva el acompañamiento afectivo y técnico desde el hogar, fortaleciendo el vínculo entre la institución educativa y el núcleo familiar.
​El evento destacó por una masiva participación de padres de familia, quienes se involucraron activamente en las dinámicas propuestas por el profesor Marcelo Torres Cruz, en su calidad de director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia. Esta exitosa convocatoria no solo validó la necesidad de estos espacios de reflexión, sino que también reafirmó el compromiso de la corporación por brindar herramientas prácticas que transformen la convivencia y el crecimiento integral de los estudiantes a través del liderazgo social y educativo.

domingo, 3 de mayo de 2026

Educacion y acompañamiento terapéutico emocional

Con profunda alegría quiero presentarles a Wendy Gutiérrez y Mariela Ferreira, dos mujeres a quienes tengo el privilegio de acompañar como coach, entrenador y guía emocional en sus procesos de crecimiento.
Mariela, oriunda de Buenos Aires, es una prestante abogada, una profesional sólida y una mujer admirable que honra su vocación con compromiso, disciplina y sensibilidad humana. Su trayectoria habla de constancia, carácter y una visión clara de lo que significa construir una vida con propósito.
Wendy, barranquillera radicada en Argentina, es una mujer valiente que se ha abierto camino con esfuerzo y determinación en Buenos Aires. Su historia está marcada por la perseverancia, la capacidad de reinventarse y la fuerza de quien decide crear oportunidades incluso lejos de su tierra natal.
Acompañar a estas dos mujeres en sus procesos es un motivo de orgullo y gratitud, porque representan la fuerza, la resiliencia y la decisión de crecer cada día hacia su mejor versión.

martes, 21 de abril de 2026

Laboratorios Pedagógicos de Familias en en Liceo Miguel Ángel de Mosquera Cundinamarca

En el Colegio Liceo Miguel Ángel se vivió un encuentro profundamente significativo entre padres de familia, estudiantes y comunidad educativa, gracias a la presentación realizada por Marcelot. Este espacio abrió un camino de reflexión y escucha sobre el papel de la familia como primer escenario pedagógico, invitando a reconocer la importancia de acompañar de manera consciente los procesos de vida de los estudiantes.
El Laboratorio Pedagógico de Familia se desarrolló con total acierto mediante momentos meditativos y ejercicios reflexivos que permitieron a los asistentes detenerse, respirar y mirar su realidad con mayor sensibilidad. Fue una experiencia maravillosa de conexión y aprendizaje compartido que reafirmó que, cuando la escuela y la familia caminan juntas, se fortalecen caminos más humanos y transformadores para el crecimiento de niñas, niños y jóvenes. 

lunes, 13 de abril de 2026

Educación Popular Terapéutica

La Uniclaretiana tendrá el gusto de compartir saberes en la Clase Espejo de educación popular, familia y cuerpo: enfoques terapéuticos en contextos comunitarios, dirigida a estudiantes de posgrado en Gestión de Procesos Psicosociales. Este espacio académico se desarrollará el martes 14 de abril de 2026, de 7:00 a 9:00 p.m., promoviendo el diálogo, la reflexión y el intercambio de experiencias en torno a la educación popular y el trabajo comunitario.
El ponente será Marcelo Torres Cruz, magíster en Familia, Educación y Desarrollo de la Fundación Universitaria Monserrate, con 30 años de experiencia en educación popular y director ejecutivo de la Corporación Laboratorio Pedagógico de Familia. Ha sido reconocido con el Premio a la Educación de Radio Francia y fue finalista del concurso Titanes Caracol 2025, consolidando su trayectoria en procesos formativos y comunitarios.

sábado, 4 de abril de 2026

Trabajo Terapéutico emocional

 La propuesta pedagógica que vienen desarrollando Angie Denis Gacha y Marcelo Torres Cruz, desde el equipo formativo de Demisar y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, pone en el centro una metodología profundamente humana: reconocer y fortalecer al niño interior en diálogo con la vida.

Esta propuesta entiende la danza no solo como una técnica corporal, sino como un camino de memoria, sensibilidad y transformación. El punto de partida es el encuentro con el niño interior: esa parte de cada persona que guarda la capacidad de asombro, juego, creatividad y emoción auténtica. Al dialogar con esa dimensión íntima, el movimiento deja de ser una simple coreografía para convertirse en un lenguaje vivo que narra historias personales y colectivas.
La metodología propone espacios de escucha corporal, juego simbólico, evocación de recuerdos, respiración consciente y exploración emocional. Desde allí, cada participante descubre que el cuerpo guarda experiencias, afectos y aprendizajes que pueden transformarse en movimiento. La danza nace entonces como una construcción sensible: se baila lo vivido, lo soñado y lo que aún está por sanar.
Trabajar con el niño interior permite que la danza recupere su esencia comunitaria y afectiva. Aparecen el juego, la risa, la confianza y la libertad de expresarse sin juicio. El cuerpo se vuelve territorio de reconciliación y la creación colectiva surge desde la empatía, el cuidado y el reconocimiento del otro.
Así, esta propuesta no solo forma bailarines; forma seres humanos capaces de habitar su cuerpo con dignidad, de dialogar con su historia y de construir, a través de la danza, nuevas narrativas de vida llenas de sentido, esperanza y posibilidad.


viernes, 3 de abril de 2026

Reunión Latinoamericana de Teología Contextual

Reunión Latinoamericana de Teología Contextual

Se vivió un hermoso espacio de encuentro y crecimiento en la Reunión Latinoamericana del equipo de trabajo de teología contextual, un escenario que permitió seguir construyendo la reflexión teológica desde los diversos contextos y realidades de nuestro continente, fortaleciendo así una teología con profunda Latinaamericanidad.
El encuentro fue especialmente enriquecedor al compartir con agentes pastorales provenientes de Costa Rica, Cuba, Colombia, Chile y otros países, quienes aportaron sus experiencias, saberes y caminos de fe. Este diálogo permitió seguir tejiendo una red de teología contextual que busca dar rostro al Dios de la vida en cada contexto, en cada cultura y en cada experiencia humana.
En este espacio participó Marcelo Torres Cruz, de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, quien acompañó el lanzamiento de la nueva Licenciatura en Teología Contextual, reafirmando el compromiso de seguir construyendo procesos formativos y comunitarios que integren la fe con la vida, la cultura y la realidad latinoamericana.

miércoles, 1 de abril de 2026

Mural en la localidad de Usme

El mural comunitario fue realizado en 2012 en el Colegio Eduardo Maña Mendoza IED como una respuesta colectiva ante hechos de violencia que marcaron profundamente a la comunidad educativa. La iniciativa surgió tras la muerte de dos mujeres, entre ellas la niña Sharon Melisa Marmolejo, estudiante de quinto grado, cuyo caso estremeció al barrio al ser hallada en el Parque Entre Nubes. Estos hechos, junto con amenazas dirigidas a la rectora, la coordinadora y la orientadora Yulieth Munca, generaron un clima de miedo que la comunidad decidió transformar en un acto creativo y simbólico de rechazo a la violencia.
El mural se convirtió así en un gesto de memoria, resistencia y cuidado colectivo. Fue orientado por la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias y coordinado por Guillermo Valero, quien en ese momento acompañaba procesos pedagógicos con familias y comunidades.

La obra fue realizada de manera participativa por estudiantes del colegio, docentes y miembros de la comunidad educativa, consolidándose como un espacio de expresión artística y pedagógica que permitió transformar el dolor en esperanza, fortalecer la unión comunitaria y dejar consignado, en el espacio público, un mensaje claro de rechazo a la violencia y de compromiso con la vida.




jueves, 26 de marzo de 2026

Acompañamiento Emocional terapéutico

Estimada Adiela:

En el proceso terapéutico, has logrado paz personal y ascendido a Supervisora de Mantenimiento en Claro. ¡Felicidades!

Tu camino hacia la paz personal ha sido un proceso de crecimiento y transformación. Has aprendido a gestionar tus emociones, fortalecer tu autoestima y desarrollar herramientas para afrontar los desafíos de la vida con mayor serenidad y confianza.

Tu desempeño profesional ha sido admirable. Tu dedicación, responsabilidad y habilidades te han llevado a ocupar un puesto de mayor responsabilidad dentro de Claro.

Es un orgullo para mí haberte acompañado en este camino. Agradezco tu confianza y te deseo muchos éxitos en tu nueva etapa como Supervisora y en tu vida personal.

Atentamente,

Marcelo Torres Cruz

Encuentro Nacional de Jóvenes Artistas

Empezamos a soñar bonito. Así, sin permiso, sin garantías, con esa terquedad luminosa que solo tienen los jóvenes cuando descubren que el mundo no está terminado.
Nos encontramos en el Encuentro Nacional de Jóvenes Artistas, venidos de geografías distintas, de montañas, barrios, ríos, selvas y ciudades que respiran distinto pero duelen parecido. Llegamos con preguntas incómodas:
¿Para qué el arte cuando la naturaleza se cae a pedazos?
¿Para qué el arte cuando la economía parece tragarse al ser humano?
¿Para qué el arte cuando la vida se estrecha como un pasillo sin ventanas?
Y, sin darnos cuenta, las preguntas empezaron a volverse camino.
Porque cuando un grupo de jóvenes se reúne a pensar el mundo, algo se rompe y algo nace al mismo tiempo. Se rompe el miedo de creer que todo está escrito. Y nace la sospecha de que todavía podemos inventar futuro.
Marcelo Torres Cruz, desde la coordinación y la dirección de la Corporación Laboratorios pedagógicos de familias que establece la familia, fue el tejedor silencioso de ese encuentro. No llegó a imponer respuestas; llegó a abrir puertas. Coordinó, participó, creó y sostuvo el espacio donde las preguntas podían respirarse sin miedo. Y eso, en estos tiempos, ya es una forma de revolución.
Allí entendimos algo sencillo y peligroso: el arte no sirve para decorar la realidad. Sirve para discutirla. Para incomodarla. Para abrazarla cuando duele y para señalarla cuando miente.
Los jóvenes no llegaron a “participar” como quien asiste a un evento. Llegaron a construir. A levantar, con palabras, sonidos, colores y cuerpos, un arte que no pide permiso para existir. Un arte político, no porque grite consignas, sino porque se atreve a imaginar otras formas de vivir juntos.
Y cuando los jóvenes empiezan a imaginar, el mundo tiembla un poco.
Porque cada sueño compartido es una grieta en la resignación.
Y por esas grietas, siempre, siempre, entra la luz.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Acompañamiento Emocional

Samuel,
la vida no te dio una segunda oportunidad…
te diste cuenta de que siempre la tuviste.
Un día dejaste de pelear con la oscuridad
y encendiste una pequeña luz dentro de ti.
No fue la medalla la que te hizo fuerte,
fue el momento en que decidiste no rendirte más.
Hoy celebran tu oro,
pero lo verdaderamente valioso
no cuelga de tu cuello:
vive en tu espíritu, en tu disciplina silenciosa,
en esas batallas que nadie vio
y que ganaste cuando parecía imposible.
El mundo dirá que ahora representas a Bogotá,
pero quienes te conocemos sabemos
que representas algo más grande:
la esperanza que se levanta,
la vida que se reconstruye,
el alma que aprende a volver a creer.
No olvides esto, Samuel:
no corriste para ganar,
ganaste porque ya habías aprendido a correr hacia ti mismo.
Con profundo orgullo y gratitud por tu camino.

lunes, 23 de marzo de 2026

La narrativa dominante

Columna del día
Por Marcelo Torres Cruz
La narrativa dominante
Hay una voz que siempre intenta imponerse. No grita necesariamente, pero insiste. Se filtra en las conversaciones familiares, en los silencios incómodos de la pareja, en los titulares que aparecen cada mañana como si fueran verdades irrefutables. Es la narrativa dominante: esa forma de contar la historia que termina convirtiéndose en la historia oficial.
En cada familia hay alguien que toma la palabra y construye un relato donde los hechos parecen ordenarse a su favor. No siempre lo hace con mala intención. A veces lo hace desde la herida, desde el abandono, desde una infancia que aún no ha sido comprendida. Pero lo hace. Y al hacerlo, moldea la percepción de los otros, instala una versión que empieza a repetirse hasta volverse incuestionable.
Lo mismo ocurre afuera, en esa jungla más amplia que llamamos país. Los medios de comunicación han aprendido a narrar la realidad con una precisión quirúrgica: seleccionan, editan, amplifican. No muestran el mundo, lo reinterpretan. Y en esa reinterpretación, muchas veces, la mentira se disfraza de certeza y la verdad se diluye como un rumor incómodo. Así, se construye un abecedario político donde las personas terminan confundidas, atrapadas en discursos que no comprenden del todo, pero que repiten como si fueran propios.
Por eso hoy discutimos tanto. Porque no estamos debatiendo hechos, sino versiones. Porque cada quien defiende la historia que le contaron… o la que se contó a sí mismo para sobrevivir.
Pero hay algo más inquietante aún: ni siquiera nuestra propia narrativa es completamente fiable. Nos contamos historias para darle sentido al dolor, para justificar decisiones, para no mirar de frente aquello que nos duele. Y en ese ejercicio íntimo, también distorsionamos. También omitimos. También inventamos.
Entonces, ¿dónde está la verdad?
No en una versión única, rígida y lineal. La verdad no es una línea recta, es un territorio en disputa. Se construye en el encuentro, en la escucha, en la capacidad de cuestionar lo que creemos absoluto. En la familia, en la pareja, en la sociedad, la verdad emerge cuando dejamos de defender nuestra historia como si fuera la única posible y empezamos a abrir espacio para otras voces.
Se necesitan herramientas. No solo intelectuales, sino emocionales. Terapéuticas. Se necesita aprender a escuchar sin defenderse, a recordar sin maquillajes, a narrar sin necesidad de tener la razón. Porque solo así empezamos a acercarnos a algo más honesto.
Tal vez la verdadera historia no sea la que nos deja bien parados, sino la que nos permite comprendernos. La que reconoce el miedo, pero también el camino recorrido. La que no oculta las caídas, pero resalta la posibilidad de levantarse.

viernes, 13 de marzo de 2026

Re de Orientación de Teusaquillo

Un momento profundamente significativo fue poder compartir con las orientadoras de la red de orientación de la localidad de Teusaquillo, en Bogotá, en un ejercicio de laboratorio experimental de cuerpo. Fue un espacio donde logramos potenciar habilidades, fortalecer procesos humanos y dar a conocer el sentido terapéutico del trabajo corporal como una herramienta de transformación.
En este encuentro se movilizaron muchas acciones humanas: la escucha, la sensibilidad, el movimiento, la confianza y la reflexión colectiva. A través del cuerpo como territorio de aprendizaje, se abrieron posibilidades para comprender, sentir y acompañar de una manera más humana y consciente los procesos de las personas.
Agradezco profundamente a la vida por ponerme en este lugar, por permitirme compartir saberes, aprender de cada experiencia y seguir construyendo caminos de bienestar, encuentro y transformación a través del trabajo corporal. ✨🙏

viernes, 6 de marzo de 2026

Treinta años de vida Pedagógica

 Hace treinta años comenzó un camino. No empezó en grandes salones ni en escenarios de poder, sino en los territorios sencillos donde la vida ocurre con mayor verdad. Fue en Ortega, entre calles, veredas y conversaciones humanas, donde empezó a tejerse la historia de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia y el proceso pedagógico impulsado por Marcelo Torres Cruz.

Desde entonces el camino ha sido largo y generoso. Ha pasado por veredas silenciosas, por ciudades agitadas, por colegios, instituciones, empresas y muchos lugares donde siempre hay una familia, una comunidad y una esperanza esperando ser escuchada. Durante tres décadas se han sembrado palabras, encuentros y aprendizajes que buscan algo sencillo y profundo: que los seres humanos vuelvan a encontrarse con su propia dignidad y con la posibilidad de vivir con más conciencia, más cuidado y más humanidad.
El pasado domingo 1 de marzo nos reunimos para celebrar estos treinta años. No fue una celebración ostentosa, sino una de esas celebraciones que nacen del afecto. Llegaron amigos, organizaciones aliadas y muchas personas que han caminado junto a este proyecto a lo largo del tiempo. Compartimos una torta, un almuerzo sencillo y, sobre todo, la alegría de sabernos parte de una historia colectiva.
Porque cuando se mira hacia atrás, lo que se descubre no son solo años acumulados, sino caminos recorridos juntos. Y cuando se mira hacia adelante, lo que aparece no es el cansancio, sino la certeza de que todavía hay mucho por sembrar.
Treinta años después, seguimos celebrando lo más importante: la vida, la esperanza y los sueños. Y seguimos caminando, como al principio, con la convicción de que cada encuentro humano puede ser también el inicio de una transformación.




Laboratorios Pedagógicos de Familias en Cundinamarca

Fúquene, municipio ubicado al norte de Bogotá, fue uno de los escenarios donde se desarrollaron los Laboratorios Pedagógicos de Familia, un proceso comunitario acogido por diversas familias con el propósito de trabajar la prevención del abuso sexual y del abuso emocional.
En este territorio, Marcelo Torres Cruz, junto con la orientadora Fabiola y el rector Miguel, impulsaron un trabajo pedagógico y humano en el Instituto Técnico Comercial Capellanía, creando un espacio de diálogo y confianza para estudiantes, familias y docentes.
Este proceso permitió abrir caminos hacia la reconciliación, fortalecer la prevención de las violencias y promover una educación emocional que contribuye al bienestar de la comunidad educativa y al fortalecimiento de los vínculos familiares.

viernes, 13 de febrero de 2026

Acompañamiento terapéutico

Conocí a Gabriela Rodríguez cuando apenas cursaba los primeros grados. Era una niña de inteligencia viva, inquieta, analítica, hija de educadores: un músico capaz de leer el mundo en partituras y una maestra formada en la tradición del Colegio Don Bosco Len XIII. En su casa se respiraba pedagogía; en su carácter, una fuerza que no siempre es cómoda: la terquedad.
Pero la terquedad, cuando está al servicio de un sueño, es una forma secreta del coraje.
Gabriela decidió que quería ingresar a la Universidad Nacional de Colombia. Lo intentó una vez y no fue admitida. Lo intentó dos veces y tampoco. Lo intentó una tercera vez, y la respuesta volvió a ser negativa. Sin embargo, en ese insistir dejó una huella silenciosa: obtuvo el puntaje más alto registrado para el ingreso en su proceso de admisión. No entró por un trámite administrativo del destino, pero demostró que estaba hecha de la materia de los que no retroceden.
Eligió otro camino. Ingresó a otra universidad, comenzó a estudiar medicina y hoy, a mitad de la carrera, se destaca como una de sus mejores estudiantes. Como si la disciplina fuera su segundo idioma, también ha ganado dos medallas de bronce en el taekwondo, ese arte que enseña que la fuerza no está en el golpe sino en la constancia.
¿Qué significa acompañar a alguien así?
No es modelarlo. No es dirigirlo. Es estar presente cuando el mundo parece decir “no” y ayudarle a escuchar el “sí” que late por dentro. El acompañamiento terapéutico que hice junto a ella no consistió en abrirle puertas, sino en recordarle que las puertas no definen el tamaño del sueño.
Gabriela no ingresó a la universidad que imaginó al comienzo. Pero ingresó a su destino.
Y acaso esa sea la lección más honda: no siempre se conquista el lugar que se desea, pero cuando se persevera con dignidad, se termina honrando algo más grande que una institución —se honra el propio llamado.
Si algún mérito hay en el maestro, no está en los logros de su estudiante, sino en haber sabido reconocer, a tiempo, que estaba frente a un espíritu que no necesitaba empuje, sino confianza.
Y el país, sin saberlo, ya se está preparando para recibir a una médica que aprendió antes que nada la más difícil de las ciencias: la de no renunciar.

martes, 10 de febrero de 2026

Entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia

 Puedes escuchar la entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia en el siguiente enlace 


En esta entrevista, Marcelo Torres Cruz, pedagogo, educador y director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, dialogó con la Radio Nacional de Colombia acerca de temas relacionados con la educación como herramienta de transformación social, la construcción de paz, la comunicación comunitaria y el papel de la familia en la formación de valores y cultura de convivencia.

Durante la conversación, transmitida por la emisora pública colombiana —que forma parte del sistema nacional de medios culturales y educativos de Colombia—, Torres Cruz profundizó en su visión sobre cómo el arte, la pedagogía y los procesos comunitarios pueden influir positivamente en el fortalecimiento de vínculos humanos y en la construcción de entornos más pacíficos y solidarios.


EN Cuerpo y el Alma Danza: ¡Fuego y Poder!

 El proyecto “En Cuerpo y el Alma Danza: ¡Fuego y Poder!”, desarrollado en conjunto con el artista Marcelo Torres Cruz y el Colectivo Denisart Cultura Social, se consolidó como una propuesta creativa que integra movimiento, expresión y construcción comunitaria. Esta iniciativa contó con el apoyo del Fondo de Desarrollo Local (FDL) de Puente Aranda y se llevó a cabo gracias a la articulación entre IDARTES y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias.

A través de la danza como lenguaje transformador, el proyecto abordó procesos de creación colectiva que fortalecieron la identidad, el sentido de pertenencia y la participación cultural en la comunidad. “¡Fuego y Poder!” exaltó la fuerza expresiva del cuerpo, promoviendo el arte como herramienta social y como espacio de encuentro para diversos públicos del territorio.




martes, 27 de enero de 2026

Laboratorios de Creación Artística

En la localidad de Puente Aranda se desarrollan los Laboratorios de Creación Artística, una iniciativa impulsada junto al colectivo Dennis art y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias. Estos espacios buscan fomentar la expresión artística, la creatividad y el trabajo comunitario a través de procesos formativos dirigidos a niños, jóvenes y familias, fortaleciendo los lazos sociales y promoviendo el arte como herramienta de transformación cultural y social.






jueves, 22 de enero de 2026

Acompañamiento Emocional

 El domingo tenía la textura extraña de esos días en los que uno apenas logra distinguir el límite entre el sueño y la vigilia. Había caído en una siesta breve —de esas que no curan el cansancio sino que lo reorganizan en capas más profundas— cuando sonó el teléfono. Al otro lado de la línea, una voz entrecortada por la angustia: doña Olga Yepes.

La conocía de nombre, una amiga cercana a la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia. Pero ese día, su voz tenía una urgencia distinta, algo en la respiración, algo en el temblor con que pronunció su primera frase: “Habla con la fiscal de la URI de Kennedy.” Mi cuerpo entero se activó como si un código desconocido se hubiera ingresado en mi sistema. ¿Qué había hecho? ¿Qué delito podía haber cometido yo?
La respuesta me tomó por sorpresa: “No, nada. Solo necesito que atienda a mi hijo. Que lo acompañe.”
Así conocí a Juan David. Ingeniero. Brillante. Pero más allá de los títulos, era un joven lleno de aristas, de preguntas, de caminos por explorar. Él llegó a enseñarme, sin saberlo, nuevas formas de mirar la vida. Su presencia fue una especie de espejo que no solo reflejaba lo que yo era, sino también lo que aún podía llegar a ser. Con él aprendí a construir —literal y simbólicamente— puentes entre generaciones, entre heridas y esperanzas, entre ciencia y alma.
Y fue entonces cuando conocí de verdad a doña Olga. Su nombre ya no era solo un registro en la memoria institucional de la Corporación, sino una presencia constante, una mujer que resistía en silencio. De esas madres que no salen en los noticieros, pero que cargan sobre los hombros la entera estructura moral de una comunidad. Su voz ya no era solo preocupación: era ternura, lucha, temblor, sabiduría. Una mujer que ha caído muchas veces, sí, pero que ha tenido la osadía de levantarse siempre, incluso cuando no quedaba nada.
Hoy la presento no como una usuaria, ni como una madre angustiada, sino como lo que realmente es: una heroína anónima. Una mujer que ha hecho de su vida un proyecto de cuidado, de lucha, de transformación. Para la Corporación y para mí, doña Olga Yepes es una mujer ejemplar. No por sus gestos grandilocuentes, sino por esa forma íntima, casi secreta, de estar siempre ahí. Como un faro discreto en medio de la tormenta.





lunes, 19 de enero de 2026

Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora Radio Nacional de Colombia

 Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora  Radio Nacional de Colombia, en la frecuencia 95.7 FM, donde un profesor dialogó sobre la relación entre los medios de comunicación, la educación, la educación para la paz y el papel de las familias.

En este espacio, los oyentes pudieron escuchar profundas reflexiones construidas a lo largo de una amplia conversación que tuvo una duración aproximada de dos horas, en la que se abordaron los desafíos educativos actuales, la comunicación como herramienta de transformación social y la importancia de la familia en la construcción de una cultura de paz.



domingo, 18 de enero de 2026

Educación Emocional

Kalid Santiago y el arte de despertar
Un día, sin hacer ruido, Kalid Santiago despertó.
No porque el mundo fuera amable, sino porque el dolor dejó de ser un enemigo y se convirtió en maestro.
Hubo meses —y quizás años— en los que la ansiedad y la sombra de la depresión parecían hablar más fuerte que sus sueños. Momentos en los que la vida parecía una habitación sin ventanas. Pero Kalid hizo lo que pocos se atreven: miró hacia adentro sin huir. Y al mirarse, empezó a transformarse.
Obtener su título de bachiller no fue solo un logro académico. Fue un acto de valentía. Fue decirle a la vida: “aquí sigo”. Fue cerrar un ciclo que muchos abandonan cuando el alma pesa más que los libros.
Kalid comenzó a trabajar, no solo para sostenerse, sino para creerse capaz. Empezó a caminar hacia sus sueños con pasos pequeños, pero verdaderos. Hoy estudia música, y no porque quiera fama, sino porque la música es el idioma que su corazón aprendió para no romperse.
En su maleta no lleva certezas, lleva sueños.
Sueños imperfectos, polémicos, distintos.
Sueños que no encajan fácilmente, como él mismo.
Ha sido formado por el amor silencioso de su hermana y el abrazo persistente de su familia. Y en ese camino, fue orientado por el maestro Marcelo Torres Cruz, no como quien impone un destino, sino como quien acompaña, escucha y señala el horizonte cuando el caminante duda.
Kalid quiere ser músico, artista, voz incómoda si es necesario. Controvertido no por rebeldía vacía, sino por fidelidad a sí mismo. Porque cuando uno despierta, ya no puede fingir estar dormido.
Y tal vez —como diría Anthony de Mello— la verdadera graduación de Kalid no fue recibir un diploma, sino dejar de vivir para sobrevivir y empezar a vivir para expresarse.
Hoy no celebramos solo a un bachiller.
Celebramos a un joven que eligió la conciencia en lugar del miedo.
Y eso, en un mundo anestesiado, es un acto profundamente revolucionario.

miércoles, 14 de enero de 2026

Colegio Leonardo Posada IED

 En el año 2011, en el Colegio Leonardo Posada Pedraza IED, posada pedagógica de la localidad de Bosa, se llevaron a cabo los Laboratorios de Pedagogías Corporales como una experiencia profundamente transformadora en el ámbito escolar. A través de sus propias ritualidades corporales, las y los estudiantes vivieron procesos de espiritualidad urbana escolar que les permitieron releer sus cuerpos no solo como materia, sino como territorio sensible, simbólico y vivo. En estos espacios, el cuerpo se convirtió en lenguaje y en memoria: un lugar donde emergieron las emociones, las historias familiares y las huellas de la vida cotidiana.

Los laboratorios propiciaron experiencias de encuentro genuino, donde el acto de permitir ser acariciados y de acariciar al otro se transformó en un gesto pedagógico de reconocimiento, confianza y cuidado. En ese ejercicio de presencia y apertura, los estudiantes lograron reencontrarse consigo mismos y con los demás, revivir proyectos de vida, resignificar sus sentidos de existencia y reconstruir horizontes de esperanza. El cuerpo, entendido como mediador de la experiencia, abrió caminos para la sanación emocional y la reconstrucción del vínculo comunitario dentro de la escuela.

Estos procesos fueron guiados y orientados por el profesor Marcelo Torres Cruz, quien desarrolló una sólida metodología experiencial centrada en el cuerpo como espacio sagrado y como espacio vital. Su propuesta pedagógica trascendió los límites tradicionales de la educación, situando al cuerpo en el corazón del aprendizaje y reconociéndolo como un territorio de espiritualidad, dignidad y posibilidad. Así, los Laboratorios de Pedagogías Corporales se consolidaron como una apuesta educativa que integró educación, emoción y sentido de vida, dejando una huella profunda en la comunidad educativa.





lunes, 5 de enero de 2026

Hay festival en Cartagena

En el año 2016, Cartagena de Indias fue escenario de un festival de lectura que reunió voces comprometidas con el pensamiento crítico y la transformación cultural. Entre los invitados destacados participaron Marcelo Torres Cruz y William Ospina, quienes presentaron propuestas artísticas orientadas al desarrollo y fortalecimiento de la lectura como herramienta de conciencia social.
Ambos coincidieron en que leer no es solo un acto académico, sino una experiencia vital que conecta la sensibilidad, la memoria y la identidad. Desde lenguajes distintos pero complementarios, sus intervenciones apostaron por una lectura viva, cercana a las realidades de la gente, capaz de despertar preguntas y provocar reflexión. El festival se consolidó así como un espacio donde la palabra se convirtió en puente entre el arte, la educación y la transformación humana.


Educación Popular Terapéutica

Hay encuentros que no suceden solamente en un salón, sino en ese territorio invisible donde las personas vuelven a mirarse, a escucharse y a...