jueves, 24 de septiembre de 2026

Entrevista en el Espectador a Marcelo Torres Cruz

En entrevista para El Espectador, Marcelo Torres Cruz planteó que la reconciliación familiar puede convertirse en una fuerza capaz de transformar no solo las relaciones dentro de los hogares, sino también la vida de las comunidades y los territorios. Cuando una familia recupera la capacidad de escucharse, dialogar, reconocer sus heridas y construir acuerdos, se abre también la posibilidad de generar nuevas formas de convivencia y de fortalecer los vínculos que sostienen la vida comunitaria.
Desde esta perspectiva, el fortalecimiento de las familias constituye un punto de partida para orientar nuevas acciones pedagógicas y sociales en los territorios. La reconciliación permite abrir caminos, tender puentes y tejer transformaciones colectivas, porque es desde las relaciones cotidianas, desde el cuidado y desde la recuperación de la esperanza, donde pueden surgir procesos comunitarios capaces de construir nuevos horizontes para las familias y sus territorios

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Lola Cendales: una maestra que inspira caminos


Para mí, Lola Cendales González está entre las grandes leyendas de la educación colombiana. Es, sin duda, una de las educadoras más importantes de mi vida y ocupa un lugar en mi top 5 de maestras y maestros que han dejado una huella profunda en mi manera de comprender la educación. Su trayectoria en la educación popular, su trabajo en el Colectivo Dimensión Educativa y su compromiso con una pedagogía vinculada a la vida, a las comunidades y a la transformación social han sido una inspiración fundamental para quienes hemos decidido asumir la educación como una opción ética y política al servicio de la gente.
Por eso, será un momento grandioso estar en primera fila, junto a Camilo, mi hijo, escuchando a Lola Cendales compartir sus reflexiones sobre la experiencia de la Cruzada Nacional de Alfabetización de Nicaragua Revolucionaria de 1980, en el marco de la Cátedra Paulo Freire de la Universidad Pedagógica Nacional. Escucharla hablar de aquella experiencia no será solamente asistir a una conferencia: será encontrarse con una parte de la historia viva de la educación popular latinoamericana y, para mí, con una de las mujeres que ayudaron a inspirar mi propio camino como educador popular.

martes, 22 de septiembre de 2026

EL PADRE DARÍO ECHEVERRI: UN MAESTRO DE LA RECONCILIACIÓN

EL PADRE DARÍO ECHEVERRI: UN MAESTRO DE LA RECONCILIACIÓN
Hay reconocimientos que no solamente honran a una persona; también nos permiten recordar los caminos, las enseñanzas y las personas que, en algún momento de nuestra vida, dejaron una huella profunda. Hoy quiero expresar mi alegría y gratitud por el reconocimiento otorgado al padre Darío Echeverri González, misionero claretiano, quien recibió del Concejo de Bogotá la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez, en el grado Gran Cruz, por su trayectoria de servicio y compromiso con la paz y la reconciliación de Colombia.
Tuve el privilegio de conocer al padre Darío cuando era muy joven, aproximadamente a mis veinte años. En aquella etapa de mi vida fue mi director espiritual y mi acompañante emocional. Recuerdo en él no solamente al sacerdote, sino al hombre capaz de escuchar profundamente, de acompañar sin imponer respuestas y de ayudar a descubrir en medio de las búsquedas de la juventud un horizonte de sentido. Muchas de esas conversaciones, de esas preguntas y de esos silencios quedaron sembrados en mi camino personal y también en mi manera de comprender la educación, la espiritualidad y el acompañamiento humano.
Por eso este reconocimiento tiene para mí un significado especial. El padre Darío ha dedicado buena parte de su vida al servicio de la reconciliación y la paz. Durante más de dos décadas estuvo vinculado a la Comisión de Conciliación Nacional, acompañando desde la Iglesia procesos relacionados con la paz, el diálogo y la reconciliación en un país profundamente marcado por la violencia.  Su trayectoria también ha estado ligada a la Basílica del Voto Nacional, un lugar cuya propia historia está relacionada con la búsqueda de reconciliación en Colombia.
Hoy, desde la distancia de los años, puedo reconocer que aquel joven que buscaba orientación encontró en el padre Darío una presencia que acompañó parte de su camino. Por eso celebro este homenaje no solamente como un reconocimiento institucional, sino como una manera de decir gracias. Gracias por escuchar, por acompañar, por creer en la reconciliación cuando parecía difícil, por trabajar por la paz y por mantener viva la esperanza de que Colombia puede aprender a encontrarse con el otro.
Como antiguo acompañado suyo, me siento profundamente honrado de haberlo tenido como director espiritual y acompañante en una etapa fundamental de mi vida. Hoy doy gracias a Dios por su vida, por su servicio y por esta merecida distinción. Que este reconocimiento sea también un abrazo de quienes, como yo, hemos recibido alguna vez de él una palabra, una escucha, una orientación o simplemente la presencia necesaria para continuar caminando.
Gracias, padre Darío, por haber sido parte de mi historia y por seguir siendo, para muchos, un hombre comprometido con la reconciliación y la paz de Colombia. — Marcelo Torres Cruz

domingo, 20 de septiembre de 2026

Cuando dejamos de luchar contra lo que sentimos

Cuando dejamos de luchar contra lo que sentimos
Por Marcelo Torres Cruz
Hay emociones que no desaparecen porque las ignoremos; al contrario, se quedan viviendo en algún rincón de nosotros, esperando el momento en que bajemos la guardia. Intentamos controlarlas, esconderlas, hacer como si no existieran, pero aquello que no queremos sentir encuentra siempre una manera de regresar. A veces aparece en el silencio de la noche, en una conversación que nos incomoda, en el cuerpo que se tensa sin explicación. No es la emoción la que nos destruye, sino la guerra que emprendemos contra ella.
Tal vez por eso aceptar lo que sentimos sea una forma de valentía. No significa resignarse ni dejar que una emoción gobierne nuestra vida. Significa sentarse frente a ella y preguntarle qué viene a decirnos. Escuchar la tristeza sin convertirla en derrota, reconocer la rabia sin convertirla en violencia, permitir el miedo sin entregarle el control de nuestro destino. Cuando dejamos de huir de aquello que nos duele, algo comienza a transformarse: la emoción deja de ser un enemigo y se convierte en un mensaje.
Quizás sanar no consista en sentir menos, sino en aprender a permanecer junto a lo que sentimos sin destruirnos por ello. Hay dolores que necesitan ser llorados, pérdidas que necesitan silencio y heridas que necesitan tiempo. La vida no siempre nos pide respuestas inmediatas; a veces solamente nos pide presencia. Y cuando finalmente dejamos de luchar contra nosotros mismos, descubrimos que muchas de aquellas emociones que parecían enormes comienzan a perder fuerza. Entonces aparece, poco a poco, algo parecido a la paz.

viernes, 18 de septiembre de 2026

La casa donde nadie quiere entrar

LA CASA DONDE NADIE QUIERE ENTRAR
Marcelo Torres Cruz
Todos hablan de mirar hacia dentro, pero casi nadie se atreve a hacerlo de verdad. Mirar dentro no significa analizar nuestra historia ni construir una versión más amable de nosotros mismos. Significa detenernos y descubrir que aquello que podemos observar no puede ser completamente aquello que somos: los pensamientos aparecen y desaparecen, las emociones cambian, el cuerpo se transforma, los nombres, los triunfos y las derrotas pertenecen a una historia que hemos aprendido a contar. Entonces surge una pregunta incómoda: si todo eso puede ser observado, ¿quién está mirando? Quizá ahí comienza el verdadero viaje: cuando dejamos de identificarnos con el personaje y empezamos a reconocernos en la conciencia que contempla la obra.
Pero cuando finalmente entramos en esa casa interior, no encontramos inmediatamente paz. Encontramos ruido. Una habitación llena de pensamientos contradictorios, heridas que nunca terminamos de cerrar, deseos que cambian, miedos escondidos y emociones que aprendimos a disfrazar para poder seguir adelante. La sociedad nos ha enseñado a mantener las puertas cerradas: mirar hacia afuera, conseguir más, demostrar más, compararnos más, buscar reconocimiento y convencernos de que la felicidad está siempre en el próximo logro. Por eso muchas personas pasan toda la vida viviendo fuera de sí mismas. La presencia, en cambio, consiste en entrar a la casa y encender la luz. No para pelear con el desorden, sino para verlo. Porque aquello que puede ser visto deja de gobernarnos de la misma manera.
Tal vez la paz no consiste en conseguir que la vida sea exactamente como queremos, sino en dejar de mantener una guerra permanente contra aquello que ya está ocurriendo. La mente automática fue hecha para anticipar, corregir, resolver y proteger; pero cuando nos identificamos completamente con ella, la herramienta termina convirtiéndose en nuestro amo. La presencia rompe esa esclavitud silenciosa: nos permite observar sin juzgar, sentir sin convertir cada emoción en una orden y pensar sin convertir cada pensamiento en una verdad. La paz no se persigue; aparece cuando dejamos de luchar contra la realidad. Y la felicidad tampoco se conquista: se revela como consecuencia de una vida reconciliada con el presente. Quizá despertar sea justamente eso: entrar por fin en nuestra propia casa, encender la luz y descubrir que, detrás de todo el ruido, siempre hubo alguien mirando.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Educadores que llevan la esperanza en la mochila

Educadores que llevan la esperanza en la mochila
Por Marcelo Torres Cruz
Columna Dominical
Ayer, en medio de una conversación, apareció una pregunta que desde entonces me viene golpeando por dentro: ¿qué se necesita para ser un buen educador? No una pregunta de esas que caben en un manual, ni una respuesta que pueda aprenderse para un examen. Hablo de otra cosa. De aquello que sucede cuando un educador entra a un territorio donde la pobreza, la violencia, el abandono o la desesperanza han terminado por convencer a muchos de que no existe otro futuro posible. Allí, donde las instituciones llegan tarde y los sueños parecen haber sido expulsados de las casas, el primer requisito para educar es la pasión. Una pasión desmesurada por la vida, por lo que somos, por nuestras familias, por nuestros sueños y por la posibilidad de abrir caminos allí donde durante años solamente hubo muros.
Porque un educador sin sueños termina enseñando únicamente lo que ya existe. Y nosotros necesitamos educadores capaces de imaginar lo que todavía no existe. Educadores con una mochila llena de sueños, de esos que se gastan caminando las calles, conversando con las familias, escuchando a los niños y niñas, abrazando las derrotas y celebrando pequeñas victorias que para otros podrían parecer insignificantes. Los sueños se contagian. Un niño que encuentra a un adulto que todavía cree en el futuro empieza, lentamente, a sospechar que él también puede tener uno. Y entonces la pedagogía deja de ser solamente transmisión de conocimientos y se convierte en una manera de reconstruir la vida, de recuperar la dignidad y de abrir una frontera donde antes solamente había resignación.
Pero hay algo más: necesitamos educadores cargados de esperanza y de alegría. No de una alegría ingenua que niega el dolor, ni de una esperanza convertida en frase motivacional para colocar en una pared. Hablo de una esperanza profundamente territorial, una esperanza que se pone como unas gafas nuevas para mirar aquello que otros solamente ven como problema. El educador esperanzado entra a una comunidad y pregunta: ¿qué podemos construir aquí? Mira las heridas, sí, pero también descubre las posibilidades. Escucha las historias difíciles, pero busca en ellas la semilla de una transformación. Porque educar, especialmente en los territorios más golpeados, consiste muchas veces en ayudarle a una persona a volver a mirarse y decir: “mi historia todavía no ha terminado”.
Tal vez por eso, después de tantos años caminando por escuelas, familias y comunidades, sigo creyendo que la educación es uno de los actos más profundos de resistencia y de amor. Un buen educador no solamente enseña; enciende pequeñas luces. Camina con otros hasta que esos otros pueden caminar solos. Lleva pasión cuando todo parece apagarse, sueños cuando nadie se atreve a imaginar y esperanza cuando el territorio parece condenado a repetir su historia. Y quizá esa sea nuestra tarea más urgente: formar educadores que no tengan miedo de soñar demasiado, porque en los lugares donde la desesperanza ha construido sus casas, un educador apasionado puede convertirse en el primer anuncio de que todavía es posible otro mundo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Boletín CLPF

BOLETÍN CLPF
Una semana para encontrarnos, acompañar, crear y seguir sembrando esperanza
Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias
Educación popular • Familia • Territorio • Acompañamiento • Arte • Esperanza
La Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias vivió una semana intensa y profundamente significativa. Hace ocho días, junto a la Asociación Codo a Codo, realizamos un retiro con nuestro equipo pedagógico: un espacio para detenernos, escucharnos, reflexionar y renovar el espíritu social que sostiene nuestro trabajo. Porque quienes acompañamos a otros también necesitamos encontrarnos, recuperar fuerzas y recordar por qué elegimos caminar al lado de las comunidades.
🌱 El territorio sigue siendo nuestro lugar de encuentro
Continuamos nuestro trabajo en la localidad de San Cristóbal, donde avanzamos con los Laboratorios Pedagógicos de Familias para la reconciliación, el diálogo y el fortalecimiento de los vínculos. También estuvimos en el Colegio Paraíso, en Ciudad Bolívar, compartiendo con una comunidad que atraviesa momentos de desánimo y fragilidad. Allí volvimos a comprobar que cuando una comunidad encuentra un espacio para hablar, escucharse y reconocerse, la esperanza comienza nuevamente a abrirse camino.
Esta semana también recibimos a Luz Marina Peñalosa, de la Corporación Cactus, una gran educadora popular, en una conversación realizada por Marcelo Adrián Camilo Torres. Una entrevista para escuchar una vida dedicada al trabajo social y reconocer que la educación popular también se construye desde la memoria, la experiencia y la palabra.
❤️ Acompañamiento terapéutico: historias que también inspiran
Desde el acompañamiento terapéutico popular, destacamos el proceso de Angie Rodríguez, quien próximamente estará presente en nuestra columna; las presentaciones de Diana Guerrero; la preparación de don Cristian, quien se alista para un nuevo desafío en Panamá; y el compromiso de los estudiantes que vienen preparándose para ingresar a la Universidad Nacional.
A estos procesos se suman reencuentros familiares y actividades terapéuticas de fortalecimiento, espacios donde acompañamos a las personas a reconstruir vínculos, reconocer sus capacidades y encontrar nuevas posibilidades para sus proyectos de vida.
También celebramos la vida de nuestras amigas Jamie Rodríguez, Olga, Lucía y Yolanda, quienes esta semana estuvieron de cumpleaños. Celebrar sus vidas es agradecer los caminos compartidos y esas amistades que, con el tiempo, terminan convirtiéndose también en parte de nuestra familia.
🎶 La música también cuenta nuestras historias
Y esta semana tenemos una noticia muy especial: estamos de lanzamiento en el canal de YouTube de Marcelo Torres Cruz.
Presentamos “Subversivo de amor”, una canción que habla de las despedidas en tiempos de opresión, de esas historias en las que amar también significa resistir, partir, recordar y mantener viva la esperanza. Una canción que nace desde la sensibilidad y que busca convertirse en una voz para quienes alguna vez tuvieron que despedirse cuando las circunstancias no les permitieron quedarse.
▶️ Ya puedes descubrir “Subversivo de amor” en el canal de YouTube de Marcelo Torres Cruz.
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🎪 El arte prepara nuevos caminos
Mientras todo esto sucede, el equipo de la Escuela Circo Corporal continúa preparándose para el próximo festival y fortaleciendo liderazgos de hombres y mujeres que comienzan a imaginar nuevos proyectos para sus comunidades.
Esta fue nuestra semana: territorio, familia, terapia, educación, música, arte, liderazgo y esperanza. No son actividades aisladas. Son pequeñas historias que juntas construyen una manera de entender la educación popular: acompañar, escuchar, sanar, crear y caminar con las personas hacia nuevos horizontes.
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Esta historia continúa todos los días. Los invitamos a seguir, compartir y acompañar nuestros procesos:
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Reflexiones, columnas, experiencias pedagógicas y acompañamiento.
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Noticias, proyectos y experiencias comunitarias.
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Porque una comunidad que se encuentra, se escucha y se acompaña, puede volver a creer.
Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias
Marcelo Torres Cruz — Educador popular
*Educación para la vida, la familia, el territorio y la esperanza.*

viernes, 4 de septiembre de 2026

Colummna del dia

COLUMNA DEL DÍA
La vida se respeta
Por Marcelo Torres Cruz
Ayer, con muchísimo dolor, volví a mirar de frente a la muerte. Esta semana he visto otra vez esa danza macabra de soldados y guerrilleros, de hombres y mujeres jóvenes que caen en una guerra que parece no terminar. Y cuando uno observa sus rostros, cuando descubre que muchos apenas tienen 15, 16 o 18 años, algo se rompe por dentro. Porque detrás de cada uniforme hay una historia, una familia, unos sueños que alguna vez comenzaron con la ilusión sencilla de un niño.
Como educador popular he caminado algunos de los territorios más olvidados de Colombia. Estuve en el Cauca, en Santa Leticia, en la vereda Tijeras, cerca del Nevado del Puracé. Allí comprendí que para muchos niños y niñas el Estado es una palabra lejana. Los programas de bienestar familiar no siempre consiguen llegar hasta esos lugares con la fuerza y la continuidad que deberían. Y cuando el Estado no llega con educación, alimentación, protección, cultura, deporte y oportunidades, otros terminan llegando con fusiles. Entonces la guerra empieza a presentarse ante un niño no como una tragedia, sino como una alternativa de vida. Ese es uno de nuestros mayores fracasos como sociedad.
Por eso, las nuevas gobernanzas tienen una responsabilidad enorme: hacer que los programas de bienestar familiar y las demás políticas sociales lleguen realmente a los territorios apartados. No basta con diseñar programas desde una oficina en una ciudad. Hay que caminar las trochas, sentarse con las familias, mirar a los niños a los ojos y ofrecerles otras posibilidades. Que en sus manos haya un lápiz antes que un arma. Que puedan construir proyectos, estudiar, jugar, crear, emprender y soñar. Porque un niño que encuentra un proyecto de vida difícilmente necesitará encontrarlo en una guerra.
Escuché alguna vez a una historiadora decir que cuando una persona muere en una guerra no muere solamente un cuerpo: muere también un destino posible para un país. Muere un futuro profesional, una familia que quizá habría construido, un emprendimiento que nunca nació, una idea que nadie alcanzó a escuchar, una esperanza que quedó suspendida. Por eso resulta todavía más doloroso cuando vemos personas tomándose fotografías junto a los cuerpos de soldados o guerrilleros caídos, como si la muerte del otro fuera una victoria que pudiera exhibirse. No. Allí no hay una victoria. Allí hay una tragedia.
Podemos tener diferencias políticas, ideológicas y profundas discusiones sobre el país que queremos construir. Pero hay una frontera que jamás deberíamos cruzar: convertir la muerte en espectáculo. Detrás de cada cuerpo hay una madre, un padre, unos hermanos, unos hijos, unos amigos. Hay una historia que termina demasiado pronto. Por eso, frente a la guerra, frente a cualquier uniforme y frente a cualquier ideología, hay una frase que deberíamos repetir hasta aprenderla de memoria: la vida se respeta. La vida se respeta. La vida se respeta.

sábado, 29 de agosto de 2026

Conferencia de Marcelo Torres Cruz en Fundación Universitaria Claretiana

El 28 de agosto de 2026, fue un gusto para el maestro Marcelo Torres Cruz, director de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, participar en la invitación realizada por la Fundación Universitaria Claretiana – Uniclaretiana, para desarrollar una ponencia sobre acompañamiento terapéutico en contextos de educación popular. El encuentro permitió compartir experiencias, reflexiones y herramientas construidas desde su trayectoria pedagógica y comunitaria, resaltando la importancia de acompañar al ser humano desde la escucha, el cuidado, la corporeidad y el reconocimiento de sus propias capacidades.
Aproximadamente 173 personas de diferentes regiones de Colombia se conectaron a este espacio académico, entre estudiantes de posgrados, maestría y algunos exalumnos de la Universidad, quienes tuvieron la oportunidad de conocer y experimentar las técnicas de acompañamiento terapéutico presentadas en una ponencia elaborada por el maestro Marcelo Torres Cruz. Para él y para la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, este encuentro constituye una oportunidad significativa para continuar fortaleciendo el diálogo entre educación popular, acompañamiento, familia y transformación social.

jueves, 27 de agosto de 2026

inmemorian Javier Giraldo

La Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias expresa su profundo pesar por el fallecimiento del Padre Javier Giraldo, referente incansable de la defensa de los derechos humanos, la verdad, la justicia y la dignidad de los pueblos. Su vida, dedicada a acompañar a comunidades víctimas de la violencia y a denunciar la injusticia y la impunidad, deja una huella profunda en la historia de Colombia y en quienes creemos en una sociedad más humana y en paz. Extendemos nuestra solidaridad y nuestro sentido pésame a su familia, a la Compañía de Jesús y a todas las comunidades que encontraron en él una voz comprometida y esperanzadora. Su legado permanecerá vivo en la memoria y en las luchas por la dignidad, la verdad y los derechos humanos.

Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias en la Red Iberoamericana de Educación Emocional

Educación Emocional

El pasado martes 25 de agosto, la Corporación Pedagógicos de Familias, en colaboración , participó en un espacio de trabajo y articulación de la Red Iberoamericana de Educación Emocional, con la participación de su director ejecutivo, Marcelo Torres Cruz. Esta red reúne experiencias y organizaciones de diferentes países, entre ellos Argentina, Perú, México y Paraguay, y cuenta además con representación y articulación en Colombia, Bolivia, Chile, Uruguay y España. Desde el capítulo Colombia, la Corporación aporta su experiencia en laboratorios pedagógicos de familia, educación emocional, acompañamiento y fortalecimiento de vínculos, contribuyendo a la construcción de una red iberoamericana que busca compartir saberes, generar alianzas y desarrollar acciones que favorezcan el bienestar emocional, la convivencia y la transformación de las familias y las comunidades.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Cuando las emociones vuelven a fluir

Cuando las emociones vuelven a fluir

Hay emociones que llegan, nos atraviesan y, si les damos permiso, también se van. Pero cuando intentamos esconderlas, ignorarlas o fingir que nada ocurre, muchas veces terminan quedándose a vivir dentro de nosotros. Y una emoción guardada no desaparece simplemente porque dejamos de hablar de ella: puede transformarse en enojo, cansancio, ansiedad, irritabilidad o en esa extraña sensación de sentirnos pesados sin saber exactamente por qué. Así vamos acumulando conversaciones que nunca tuvimos, lágrimas que no soltamos, palabras que quisimos decir, despedidas que no terminamos de aceptar y situaciones que seguimos repasando una y otra vez en nuestra cabeza.

Es como el agua cuando deja de correr: poco a poco pierde su movimiento. Algo parecido puede suceder dentro de nosotros cuando nos aferramos demasiado tiempo a lo que sentimos. Por eso sanar no siempre significa encontrar una explicación para todo; a veces sanar es simplemente permitirnos sentir. Llorar cuando necesitamos llorar, hablar cuando necesitamos hablar, respirar, escribir, meditar, movernos o incluso guardar silencio. Se trata de darle un espacio a la emoción sin convertirla en nuestra identidad, porque tú no eres tu tristeza, no eres tu miedo y tampoco eres ese enojo que alguna vez apareció en tu vida.

Las emociones nos visitan y, muchas veces, vienen a mostrarnos algo, pero eso no significa que tengan que quedarse para siempre. Cuando dejamos de luchar contra lo que sentimos y comenzamos a escucharlo, algo dentro de nosotros empieza a aflojarse. Poco a poco aparece espacio para respirar, para comprender, para aprender, para perdonar y para comenzar nuevamente. No se trata de negar lo que ocurrió ni de fingir que no dolió; se trata de reconocer aquello que sentimos, darle un lugar y permitir que siga su camino.

No necesitas cargar durante toda la vida con aquello que un día te hizo daño. Puedes sentirlo, aprender de ello, agradecer incluso aquello que vino a mostrarte y, cuando llegue el momento, dejarlo ir. Porque soltar no significa olvidar; significa dejar de permitir que el pasado siga ocupando todo el espacio del presente. Y cuando dejamos que nuestras emociones vuelvan a fluir, también nosotros comenzamos a avanzar, con más libertad, con más conciencia y con la posibilidad de volver a construir nuestra vida desde un lugar diferente.

Marcelo Torres Cruz


jueves, 13 de agosto de 2026

Diana Guerrero: cuando la vida encuentra su propia canción

Hay personas que llegan a la vida con una maleta cargada de ilusiones, aunque todavía no sepan hacia dónde las llevará el camino. Diana Guerrero es una de ellas. Mujer del Cauca, nacida en El Bordo, llegó a la vida con sueños que inicialmente no tenían una forma definida. Comenzó con una peluquería, haciendo belleza, abriendo caminos para sobrevivir y construyendo, poco a poco, un lugar propio en medio de muchas dificultades. Pero mientras luchaba contra las circunstancias, también comenzó a descubrirse. Encontró capacidades que quizá estaban dormidas, reconoció talentos que la vida todavía no le había revelado y, sobre todo, descubrió su voz. Un día entendió que aquella voz podía tocar notas, encontrar ritmos y convertirse en una manera de contar su propia historia. Así comenzó a nacer Diana como cantante. Desde entonces ha compartido escenarios con grandes artistas de la música nacional, ha sido invitada a diferentes espacios, ha grabado sus primeras canciones y ha comenzado a construir un nombre propio dentro de la música popular.
He tenido la fortuna de acompañar a Diana Guerrero en una parte de este proceso desde el acompañamiento emocional, y para mí ha sido una enorme alegría verla crecer, madurar y encontrarse consigo misma. Su historia tiene momentos difíciles, pero también está llena de alegría, encuentros y posibilidades. En sus raíces existe una geografía profundamente significativa: Leiva, Nariño, la tierra de su padre, y El Bordo, la tierra donde Diana nació. Tuve la oportunidad de conocer Leiva, Nariño, y ese viaje me llevó de alguna manera hacia los sueños de Diana, hacia sus raíces, hacia esa historia familiar que también explica parte de la mujer que hoy está construyendo. Conocer El Bordo fue acercarme a la tierra que la vio nacer. Son territorios que han conocido la violencia y las dificultades, pero de allí también puede surgir una voz de esperanza, una voz que cante por la vida y por la paz. Diana ya ha aparecido en importantes medios, ha grabado un CD, ha llenado auditorios y ha compartido con grandes figuras de la música. Sin embargo, tengo la certeza de que todavía estamos viendo apenas el comienzo.
Por eso hoy me siento honrado de acompañarla en sus nuevos objetivos de vida. Porque acompañar a alguien no significa caminar delante de esa persona ni decirle hacia dónde debe ir; significa, muchas veces, estar cerca mientras descubre su propio camino. Diana está en ese momento de la vida en el que necesita seguir encontrándose, definir nuevas misiones, nuevos lugares y nuevos objetivos. Tiene que seguir sacándole notas a su historia, convertir cada experiencia en aprendizaje y cada emoción en una posibilidad de canción. Me alegra verla crecer, verla madurar y verla asumir nuevos desafíos. Diana Guerrero no ha llegado a la cima: apenas está comenzando a construir la montaña que quiere subir. Y por eso invito a todos quienes quieran conocer su voz, su historia y esta nueva etapa de la música popular a buscarla en sus redes sociales como Diana Guerrero Cantante. Escúchenla, acompáñenla y descubran detrás de cada canción a una mujer que aprendió que algunas veces la vida no nos entrega una misión escrita: nos invita a encontrarla, y cuando la encontramos, quizá descubrimos que siempre estuvo sonando dentro de nosotros.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Educación

En 2009, la presentación de mi libro Un Pasajero Sin Equipaje, publicado con Dimensión Educativa, fue mucho más que el lanzamiento de una obra. Fue el encuentro con una historia compartida de la educación popular en Colombia, en un momento especialmente significativo, pues sería el último libro producido por esta entidad, referente durante décadas de la educación popular en nuestro país. Allí estuvimos algunas de las personas que habíamos conformado un gran equipo pedagógico: Rafael Antolines, decano del Doctorado de la Universidad Santo Tomás; Carlos Eduardo Galán, reconocido por su trayectoria en educación y derechos humanos y por su relación con organismos internacionales como la ONU y la OEA; Carlos Salinas, quien había contribuido de manera importante a la administración y fortalecimiento de la jornada nocturna del Colegio Distrital Nuevo Chile; y yo, Marcelo Torres Cruz, quien después de varios años en el Nuevo Chile llegaba a Dimensión Educativa para acompañar procesos de educación popular.
Hoy, cuando regreso con la memoria a aquella fotografía y a aquel encuentro, entiendo que no estábamos simplemente alrededor de un libro: estábamos alrededor de una manera de entender la educación. Cada uno, desde su propio camino, había comprendido que educar no era únicamente llenar de conocimientos la cabeza de alguien, sino acompañarlo a descubrir su propia voz, reconocer su dignidad y comprender que la realidad también podía ser transformada. Éramos parte de una generación que creyó que las aulas podían convertirse en lugares de encuentro, pensamiento y resistencia; que la educación popular podía caminar junto a quienes históricamente habían sido escuchados poco y que un libro podía ser, en ocasiones, una pequeña forma de dejar memoria frente al olvido.
Han pasado diecisiete años y la vida nos ha llevado por caminos diferentes, pero algunas convicciones sobreviven al paso del tiempo. Un Pasajero Sin Equipaje quedó como testimonio de una época y de un grupo de hombres que, desde diferentes lugares, intentamos aportar a la educación colombiana. Hoy lo recuerdo no solamente como el libro que publiqué en 2009, sino como una estación de un viaje colectivo que todavía continúa. Porque al final, quizás educar consiste precisamente en eso: ayudar a que otros encuentren las palabras para nombrar su realidad, la fuerza para cuestionarla y el valor para transformarla.

miércoles, 29 de julio de 2026

Educación Iberoamericana por la paz

Es un honor participar en la Red Iberoamericana de Educadores para la Paz, un espacio de encuentro, reflexión y construcción colectiva que integra organizaciones y educadores de México, Argentina, Colombia, Paraguay, Uruguay y otros países de Iberoamérica comprometidos con la promoción de una cultura de paz.
Para la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias (CLPF), hacer parte de esta red representa una valiosa oportunidad para seguir fortaleciendo nuestras metodologías de educación popular, reconciliación, diálogo y transformación social desde los territorios.
Durante la más reciente jornada de trabajo se desarrollaron importantes reflexiones en torno al movimiento liberador, la ecopolítica y los círculos de la palabra como estrategias pedagógicas para la participación, la convivencia y la construcción de paz.
Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, reafirma su compromiso de continuar aportando y fortaleciendo este escenario de cooperación iberoamericana, promoviendo metodologías innovadoras que contribuyan a la formación de comunidades más solidarias, democráticas y comprometidas con la paz.

martes, 28 de julio de 2026

Marcelo Torres Cruz: la corporeidad y las emociones como caminos de encuentro educativo

En el marco de su trayectoria como educador popular, investigador y gestor de experiencias pedagógicas, Marcelo Torres Cruz desarrolló en Austin, Texas, una experiencia pedagógica sobre la corporeidad en la escuela y los factores emocionales que intervienen en el encuentro educativo con docentes vinculados a experiencias de pedagogía Montessori y Colibrí.

La experiencia partió de una pregunta fundamental: ¿qué ocurre con el cuerpo y las emociones cuando educamos y cuando nos encontramos con otros seres humanos en la escuela? Desde esta perspectiva, el cuerpo no fue entendido únicamente como una dimensión física, sino como un territorio donde habitan las historias, los afectos, las experiencias, los miedos, las capacidades y las posibilidades de cada persona.

Durante el encuentro con los educadores, Marcelo Torres Cruz propuso reconocer la corporeidad como una dimensión esencial del aprendizaje. El cuerpo comunica antes de que aparezcan las palabras; expresa aquello que muchas veces no logramos decir y establece vínculos con los demás. Por ello, trabajar la corporeidad dentro de la escuela implica también aprender a escuchar, observar, reconocer y acompañar las emociones que aparecen en los procesos educativos.

La experiencia permitió establecer diálogos con principios relacionados con la educación Montessori, particularmente alrededor del respeto por los ritmos individuales, la autonomía, la sensibilidad y la construcción de ambientes educativos donde el estudiante pueda desarrollarse integralmente. Desde la propuesta de Torres Cruz, estos elementos pueden enriquecerse cuando se incorpora conscientemente la dimensión corporal y emocional del encuentro pedagógico.

Uno de los aspectos centrales fue comprender que educar también significa encontrarse. En ese encuentro participan no solamente las palabras y los contenidos académicos, sino también los gestos, las miradas, las posturas corporales, la cercanía, la confianza y las emociones. El educador lleva consigo una historia y el estudiante también; por eso, el aula puede convertirse en un espacio donde esas historias se encuentran y pueden generar nuevas posibilidades de aprendizaje.

La experiencia de Austin se relaciona con la trayectoria que Marcelo Torres Cruz ha desarrollado mediante sus Laboratorios de Pedagogías Corporales, una propuesta que ha buscado situar el cuerpo en el centro de los procesos educativos, entendiendo la corporeidad como territorio de aprendizaje, expresión, encuentro y transformación. Existen registros de estos laboratorios realizados en Austin, Texas, específicamente con educadores.

De esta manera, el encuentro con educadores Montessori y Colibrí permitió ampliar una reflexión que ha acompañado buena parte del trabajo pedagógico de Marcelo Torres Cruz: la escuela no puede educar solamente desde la razón; también educa desde el cuerpo, las emociones, los vínculos y la manera como nos relacionamos con los otros.

La experiencia dejó abierta una invitación a construir ambientes escolares más humanos, donde el educador pueda reconocer sus propias emociones, comprender las de sus estudiantes y utilizar el cuerpo, el movimiento, la expresión y la escucha como herramientas pedagógicas.

Para Marcelo Torres Cruz, la corporeidad no constituye un elemento complementario de la educación. Es una puerta de entrada para comprender al ser humano en su totalidad. Desde allí, la escuela puede convertirse en un espacio de encuentro, cuidado, reconocimiento y construcción de nuevas formas de relacionarnos.

Marcelo Torres Cruz es entrevistado durante la presentación de atletas de la Media Maratón de Bogotá 2026

 En el marco de la presentación oficial de los atletas que participarán en la Media Maratón de Bogotá 2026, el periodista y comunicador deportivo Marcelo Torres Cruz fue entrevistado sobre la importancia de este evento para el deporte colombiano y su impacto en el atletismo internacional.

Durante la entrevista, Marcelo Torres Cruz destacó que la Media Maratón de Bogotá se ha consolidado como una de las competencias más importantes de América Latina, reuniendo cada año a corredores de élite y miles de atletas aficionados que convierten la capital colombiana en el epicentro del atletismo mundial.
Asimismo, señaló que la presencia de destacados fondistas nacionales e internacionales eleva el nivel competitivo de la carrera y fortalece el reconocimiento de Colombia como sede de grandes eventos deportivos. Resaltó también el trabajo de los organizadores por ofrecer una competencia de talla internacional, que promueve el deporte, la vida saludable y la integración entre los participantes.
Marcelo Torres Cruz expresó que la edición 2026 representa una nueva oportunidad para que los atletas colombianos demuestren su talento frente a los mejores corredores del mundo y para que los aficionados disfruten de un espectáculo deportivo de primer nivel.
Finalmente, agradeció la invitación a la presentación oficial de los atletas y reiteró su compromiso con la difusión del deporte a través del periodismo, destacando el papel de la Media Maratón de Bogotá como un evento que inspira a nuevas generaciones de corredores y fortalece la cultura deportiva del país.



domingo, 26 de julio de 2026

Acompañamiento Terapéutico Emocional

María de los Ángeles: cuando la verdadera batalla ocurre por dentro

Hay personas que llegan al acompañamiento terapéutico creyendo que el enemigo está afuera. Culpando al pasado, a la familia, a la mala suerte o a quienes les hicieron daño. Pero la verdadera revolución comienza cuando descubren que el combate más difícil se libra frente al espejo. María de los Ángeles García emprendió ese viaje. Desde hace varios meses, en un proceso de acompañamiento terapéutico emocional liderado por Marcelo Torres Cruz, desde la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, comprendió que sanar no consiste en olvidar la historia, sino en dejar de obedecerle. La educación popular terapéutica no entrega recetas: provoca preguntas, confronta heridas y convierte la experiencia en una escuela donde el dolor deja de ser condena para transformarse en conocimiento.

Con disciplina, valentía y una profunda disposición para cambiar, María fue desmontando la ansiedad, fortaleciendo su capacidad de atención y recuperando la confianza en sí misma. Descubrió que el deporte también podía ser una forma de reconciliarse con su cuerpo y que el amor propio era la única frontera que nadie podía conquistar por ella. Hoy inicia una nueva etapa de pareja, construye un hogar y se atreve a emprender con su tienda de mascotas en el barrio La Castellana. Nada de eso ocurrió por azar. Es el resultado de una educación terapéutica que entiende que cada ser humano puede reconstruir su identidad cuando aprende a mirar sus cicatrices sin miedo y a convertirlas en la fuerza que impulsa sus decisiones.

Los grandes triunfos rara vez hacen ruido. No aparecen en los titulares ni reciben aplausos multitudinarios. Se parecen más a una mujer que un día deja de sobrevivir para empezar a vivir; a una madre que decide ser ejemplo; a una compañera que aprende a amar sin perderse; a una emprendedora que abre las puertas de su negocio después de haber abierto primero las puertas de su propia conciencia. Esa es la esencia del trabajo que impulsa Marcelo Torres Cruz desde la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias: una educación popular terapéutica que no forma espectadores, sino protagonistas de su propia transformación. Porque la victoria más importante nunca ha sido vencer a los demás; siempre ha sido conquistar la propia historia para escribir, con libertad, un destino diferente.


viernes, 24 de julio de 2026

Nuevo Proyecto CLPF

Es un gusto compartir con las familias del barrio Paraíso. Hoy iniciamos un importante proceso de trabajo comunitario con el Plan de Investigación Familiar Territorial, una apuesta por comprender las realidades, fortalecer los vínculos comunitarios y reconocer la riqueza social y cultural de este territorio.
El barrio conserva una profunda identidad campesina y, al mismo tiempo, ha recibido a numerosas familias desplazadas por la violencia que ha vivido Colombia. También confluyen habitantes provenientes de diferentes municipios y de zonas fronterizas, haciendo de este un territorio diverso, resiliente y lleno de historias que merecen ser escuchadas.
Este proceso es liderado por la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, que, junto con la comunidad, desarrollará una investigación participativa para fortalecer la participación ciudadana, la convivencia y la reconstrucción del tejido social.
Como parte de esta iniciativa, pondremos en marcha el proyecto "Recoger las Palabras y las Memorias de los Abuelos", una estrategia orientada a rescatar la memoria histórica, los relatos de vida, los saberes ancestrales y las experiencias de quienes han construido este territorio. A través de los Laboratorios Pedagógicos de Familias, promoveremos escenarios de diálogo intergeneracional, reconciliación y reconstrucción de paz, convencidos de que escuchar la voz de nuestros mayores es una forma de sanar, aprender y construir un futuro con mayor dignidad para las nuevas generaciones.
Seguimos creyendo que la paz se construye desde los territorios, desde las familias y desde la memoria viva de las comunidades. Allí es donde nacen las transformaciones que perduran.

martes, 21 de julio de 2026

Conferencia IED Nelson Mandela

Qué alegría compartir este encuentro con los estudiantes de grado 11 del Colegio Nelson Mandela, jóvenes que este fin de semana afrontarán uno de los primeros grandes desafíos de su proyecto de vida: la presentación de las pruebas ICFES. Más allá de un examen, fue una oportunidad para encontrarnos con sus sueños, sus inquietudes y su enorme capacidad para transformar el futuro. Vivimos un espacio de escucha, reflexión y motivación, recordándoles que cada meta comienza con la decisión de creer en sí mismos y de asumir con valentía los retos que la vida les presenta.
También fue un momento para fortalecer una espiritualidad que nace del cuerpo, de la vida y del encuentro con los demás. Compartimos la convicción de que educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar a las nuevas generaciones en la construcción de un propósito, en el descubrimiento de nuevos horizontes posibles y en la confianza de que pueden escribir una historia llena de esperanza. Gracias al Colegio Nelson Mandela por abrir este espacio para sembrar esperanza, inspirar caminos y animar a estos jóvenes a dar el siguiente paso hacia su futuro.
Marcelo Torres Cruz
Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias

viernes, 17 de julio de 2026

Educar para incluir, acompañar para transformar

Marcelo Torres Cruz, representante de la Corporación Laboratorios de Familias, ofreció una conferencia dirigida a la Red de Educadores y a la Red de Educación Inclusiva de la localidad de Usme, en un espacio de reflexión y formación sobre el papel de la corporeidad y las familias como escenarios fundamentales de aprendizaje.
Durante su intervención, abordó el tema de la corporeidad como una dimensión esencial del desarrollo humano, destacando que el cuerpo es el primer medio de comunicación, expresión, interacción y aprendizaje. Señaló que reconocer la corporeidad desde una perspectiva educativa favorece la construcción de ambientes escolares más respetuosos, participativos e inclusivos, donde se valore la diversidad de los estudiantes.
Asimismo, desarrolló el concepto de las familias como espacios de aprendizaje, resaltando que el hogar constituye el primer entorno educativo, en el que niños, niñas y adolescentes construyen valores, formas de convivencia, hábitos y competencias para la vida. En este sentido, enfatizó que el trabajo articulado entre las familias y las instituciones educativas fortalece los procesos de formación integral y contribuye al desarrollo de comunidades más solidarias.
La conferencia generó un diálogo con docentes y profesionales de la Red de Educadores y de la Red de Educación Inclusiva, quienes reflexionaron sobre la importancia de promover prácticas pedagógicas que reconozcan la diversidad, garanticen la participación de todos los estudiantes y fortalezcan el vínculo entre la escuela, la familia y la comunidad.
Con esta jornada académica, la Corporación Laboratorios de Familias reafirmó su compromiso con la formación de los educadores y con la promoción de estrategias que impulsen una educación inclusiva, humana y centrada en el bienestar de las personas, reconociendo a las familias como protagonistas esenciales en los procesos de aprendizaje y desarrollo.



domingo, 12 de julio de 2026

Columna del día

El propósito de la vida: el viaje hacia uno mismo
Marcelo Torres Cruz
Encontrar el propósito de la vida no es un ejercicio de motivación barata ni una lista de instrucciones pegadas en una pared. Es una guerra silenciosa contra el miedo, contra las voces heredadas que nos dijeron quiénes debíamos ser antes de preguntarnos quiénes éramos realmente. La sociedad nos empuja a correr detrás del éxito, pero pocas veces nos enseña a detenernos para escuchar ese murmullo interior donde habita la verdadera pasión. Allí, en ese territorio incómodo y oscuro, comienza la búsqueda de un destino que no se compra ni se imita.
Después llega la pregunta más difícil: ¿en qué eres realmente bueno? No se trata de acumular diplomas ni de coleccionar aplausos. Los talentos suelen esconderse detrás de las heridas, de las derrotas y de las cicatrices que la vida dejó abiertas. Hay personas que descubren su fortaleza cuando todo parece derrumbarse; otras encuentran su vocación al acompañar el dolor ajeno. El propósito aparece cuando el don deja de ser un privilegio personal y se convierte en una herramienta para transformar la existencia de otros.
Sin embargo, un propósito que no dialoga con las necesidades del mundo termina marchitándose. Vivimos en una época donde abundan las pantallas, pero escasean los abrazos; donde sobra información, pero falta sentido. El desafío consiste en conectar aquello que amamos con los problemas que necesitan solución y, al mismo tiempo, aprender a darle un valor económico sin vender el alma. Ganar dinero no debería ser el destino final, sino la consecuencia natural de servir con excelencia y autenticidad.
Al final comprendemos que el éxito no está en la cuenta bancaria ni en los reconocimientos públicos. El verdadero triunfo ocurre cuando despertamos cada mañana sabiendo que nuestra existencia tiene un significado que trasciende el miedo y la rutina. Entonces la felicidad deja de ser un accidente y se convierte en una forma de caminar por el mundo. Encontrar el propósito de la vida es, quizá, el acto de rebeldía más profundo: negarse a vivir una historia escrita por otros y atreverse, con todas las cicatrices a cuestas, a escribir la propia.

jueves, 9 de julio de 2026

"Corporeidad y arte en el contexto social

 La Universidad Jorge Tadeo Lozano recibió en la Cátedra de Arte al profesor Marcelo Torres Cruz, quien ofreció la conferencia "Corporeidad y arte en el contexto social". Durante este encuentro académico, se propició un espacio de reflexión en torno al cuerpo como territorio de expresión, identidad y construcción cultural, destacando su papel en las prácticas artísticas contemporáneas y en la comprensión de las dinámicas sociales.
La conferencia permitió a estudiantes, docentes y asistentes analizar la relación entre la corporeidad y el arte desde una perspectiva crítica e interdisciplinaria, promoviendo el diálogo sobre la manera en que las manifestaciones artísticas contribuyen a interpretar y transformar las realidades sociales. Este tipo de actividades fortalecen la formación integral de la comunidad universitaria y consolidan el compromiso de la Universidad Jorge Tadeo Lozano con el pensamiento crítico, la investigación y la difusión del conocimiento en las artes y las humanidades.



miércoles, 8 de julio de 2026

Marcelo Torres Cruz en el centro memoria

La presentación del libro Un pasajero sin equipaje, de Marcelo Torres Crz, en el Centro Memoria fue una bonita experiencia para compartir y reflexionar. Este encuentro permitió disfrutar de la literatura como un espacio de diálogo, aprendizaje y encuentro entre los asistentes. Fue un momento especial para construir esperanza, fortalecer los lazos con la comunidad y reconocer el poder de las historias para inspirar cambios positivos.

 





martes, 7 de julio de 2026

La canción "Despedida"

"Despedida" es una canción de autoría de Marcelo Torres Cruz, interpretada por el cantautor vallenato Ángel Rafael. La obra expresa, a través de la sensibilidad propia del vallenato, los sentimientos que acompañan el momento de decir adiós, evocando la nostalgia, los recuerdos y la esperanza que permanecen después de una despedida.

Puedes escuchar la canción en el siguiente enlace:

[Pega aquí el enlace de la canción]



miércoles, 1 de julio de 2026

Reflexión del día

Si un día me encontrara con el niño que fuí, le diría tantas cosas...

Le diría que mire menos televisión y que lea más.
Que le de más abrazos a mamá.
Le diría que disfrute de los Domingos en familia, porque un día se van a terminar.

Le diría que disfrute más de sus hermanitos, porque algún día vivirán a muchos kilómetros de distancia y los verá una vez al año, con suerte.

Le diría que no se ponga triste cuando sus compañeritos de la escuela se burlen de su ropa o calzados, porque no es una verguenza que no sean caros. Que sus papás hacen todo lo que pueden para mandarlo a estudiar.

Le diría que personas tiene que evitar y cuales tiene que tratar de encontrar antes.
Y que por nada del mundo vaya a aquella cita...

Le diría que muchas veces habrán personas que intentarán robarle la sonrisa, pero que no se los permita.

Que juegue más.
Que sueñe más.
Que corra más.

Le diría que va a caer muchas veces, pero que no se preocupe porque siempre se va a levantar.

Que se va a equivocar muchas veces, pero que el conjunto de esos errores son lo que lo van a convertir en el adulto que algún día va a llegar a ser.

Y también le diría que...
Que...
.
.
Pensándolo bien...
Si me encontrara con el niño que una vez fuí, no le diría nada.
Solo le daría un abrazo que es lo que le hacía falta.

Y que le pase lo que le tenga que pasar.
Estará bien.
El lo puede soportar.

domingo, 28 de junio de 2026

Cristian Ospititia Acompañamiento terapéutico

En el camino de acompañar seres humanos he aprendido que los grandes cambios no siempre nacen de los escenarios más visibles, sino de esas batallas silenciosas que cada persona libra consigo misma. Hace aproximadamente un año tengo el honor de acompañar como coach a Cristian y a su hermosa familia: Antonella, Samantha y Lorena. En ellos he encontrado un grupo humano que decidió mirarse, organizarse y construir juntos un propósito más grande. Una familia que entiende que crecer no es solamente alcanzar metas individuales, sino fortalecer los vínculos, la confianza y la visión compartida.
Cristian es una persona que representa la disciplina de quien no se conforma. Su labor en el campo de la seguridad bancaria internacional, su trabajo en escenarios globales y su capacidad de organización reflejan una mente enfocada en los procesos, en la preparación y en la construcción del futuro. Pero más allá de sus logros profesionales, he podido observar a un hombre que trabaja constantemente en su mundo interior, que enfrenta sus propios desafíos, que aprende de sus experiencias y que busca transformar aquello que en algún momento lo limitó en una nueva fuerza para avanzar.
Hoy veo cómo abre nuevas puertas en su vida: fortaleciendo su formación, iniciando nuevos caminos académicos como su maestría y ampliando sus horizontes empresariales y personales. Su participación como conferencista en el Congreso Internacional sobre Prevención de Fraude Financiero (COIPREF Panamá 2026) es una muestra de ese proceso; un reconocimiento al conocimiento, a la experiencia y a la capacidad de aportar en espacios internacionales. Para mí es un orgullo acompañarlo en este momento, porque este logro es apenas una pequeña estación dentro de todos los caminos que aún están por recorrer.
Las grandes metas no aparecen de un día para otro; se construyen con paciencia, con decisiones conscientes y con la valentía de mirarse profundamente. Cristian y su familia han elegido caminar hacia una versión más amplia de ellos mismos, donde la mente, el trabajo y el amor familiar se convierten en herramientas de transformación. Acompañarlos ha sido ser testigo de una historia que apenas empieza a escribir sus capítulos más importantes.

jueves, 25 de junio de 2026

Educación Popular Terapéutica

Hay encuentros que no suceden solamente en un salón, sino en ese territorio invisible donde las personas vuelven a mirarse, a escucharse y a reconocerse. En el Instituto Técnico Industrial de Capellanía vivimos una jornada pedagógica donde la educación se convirtió en un acto profundo de humanidad: un espacio para compartir experiencias desde la educación popular, la pedagogía terapéutica y la educación emocional. Marcelo Torres Cruz, junto con integrantes de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, acompañó a los docentes en un camino donde el cuerpo dejó de ser únicamente materia y se transformó en lenguaje, memoria, creación y puente de comunicación.
La experiencia permitió comprender que educar no es solamente transmitir conocimientos, sino acompañar procesos de vida. El cuerpo guarda historias, emociones, silencios y aprendizajes que muchas veces necesitan ser escuchados. Desde ejercicios de conexión interior, trabajo colectivo y reconocimiento personal, los docentes exploraron sus propias fibras humanas para fortalecer la empatía, la sensibilidad y la capacidad de acompañar a otros. La educación terapéutica emocional nace precisamente allí: en la posibilidad de sanar, transformar y construir nuevos sentidos a través del encuentro con uno mismo y con los demás.
En medio de la espiritualidad, la escucha y la palabra compartida, la jornada se convirtió en un recordatorio de que la escuela también puede ser un espacio de reparación, esperanza y reconstrucción. Porque cada educador lleva consigo la posibilidad de tocar una vida, abrir una pregunta y sembrar una nueva mirada sobre el mundo. La pedagogía, cuando se conecta con el corazón, deja de ser una simple herramienta y se convierte en un camino para despertar conciencia, fortalecer vínculos y acompañar el milagro cotidiano de estar vivos.

lunes, 22 de junio de 2026

Marcelo Torres Cruz en la Universidad Javeriana

En el año 2013, el profesor Marcelo Torres Cruz fue invitado a la Universidad Javeriana para compartir una experiencia pedagógica centrada en la vida, el cuerpo y la espiritualidad como caminos de encuentro y transformación. En este espacio académico propuso una mirada profunda sobre el cuerpo como territorio sagrado, reconociendo las historias, emociones y aprendizajes que habitan en cada persona.
Durante su participación, Marcelo Torres desarrolló reflexiones y prácticas alrededor de la creación artística, la espiritualidad de la vida y los vínculos familiares, invitando a los estudiantes a explorar nuevas formas de comprender la educación desde la sensibilidad, la conciencia y el cuidado. Su propuesta integró pedagogía, arte y humanidad como herramientas para el desarrollo personal y colectivo.
El encuentro fue recibido con gran acogida por los estudiantes, quienes encontraron en estas experiencias un espacio para pensarse, escucharse y construir nuevas posibilidades para la vida. La participación de Marcelo Torres en la Universidad Javeriana dejó una huella como una apuesta educativa que recuerda que formar también significa acompañar, sanar vínculos y abrir caminos de esperanza.

domingo, 7 de junio de 2026

Maestras Inesperadas

Maestras Inesperadas
Columna Dominical
Por Marcelo Torres Cruz 
Has planteado una reflexión que busca convertirse en una columna de opinión. Te propongo un texto con un tono literario, reflexivo y crítico, inspi rado en el estilo narrativo de Mario Mendoza, aunque con una voz propia centrada en la pedagogía social y la reconciliación.
Escritura
Las maestras inesperadas
Durante muchos años me resultó difícil reconciliarme con ciertos discursos que hablan en nombre de las mujeres. Quizás porque crecí observando otras formas de resistencia. Mujeres de carne y hueso que madrugan antes que el sol, que levantan a sus hijos, que sostienen hogares, organizaciones, escuelas, huertas y sueños. Mujeres que no necesitaban proclamar su lucha porque la encarnaban cada día. Mujeres de mi pueblo que me enseñaron que la dignidad no siempre se anuncia; muchas veces se practica.
Vivimos en un país enfermo de polarización. Colombia parece un territorio condenado a dividirse constantemente: ricos contra pobres, izquierda contra derecha, campo contra ciudad, jóvenes contra viejos. Cada discusión termina convertida en una batalla donde lo importante no es comprender al otro sino derrotarlo. Hemos aprendido a clasificar personas, ideas y afectos como si la realidad pudiera reducirse a dos bandos enfrentados. Y en medio de ese ruido, encontrar voces que convoquen a la unidad se convierte casi en un acto revolucionario.
Por eso me sorprendieron dos mujeres provenientes de mundos completamente distintos. La primera fue la hija del presidente Gustavo Petro. En medio de la controversia pública alrededor de James Rodríguez, eligió un camino poco frecuente en estos tiempos: el de la invitación al encuentro. No respondió desde el ego, ni desde la provocación, ni desde la necesidad de imponer una verdad. Habló de unidad nacional. Habló de reconocer al otro más allá de las diferencias. Y en ese gesto encontré una lección pedagógica profunda: la capacidad de poner el país por encima de las trincheras ideológicas.
Debo confesar que James Rodríguez siempre me ha producido contradicciones. Tal vez porque representa una Colombia difícil de clasificar. Un hombre que parece tener la cabeza orientada hacia la derecha mientras su pierna izquierda produce algunas de las jugadas más bellas del fútbol. Una metáfora involuntaria de nuestro país: lleno de contradicciones, de tensiones y de posibilidades. Pero precisamente por eso resultó valiosa aquella invitación al diálogo. Porque la unidad no consiste en pensar igual sino en aprender a convivir con las diferencias.
La segunda mujer fue Esperanza Gómez. Y quizás aquí aparece una de las lecciones más incómodas para una sociedad acostumbrada a juzgar. En una entrevista la escuché hablar de su esposo, de su relación afectiva y de una canción de Camilo Sexto que evocaba el amor profundo, la entrega y la construcción compartida. Mientras hablaba, comprendí que muchas veces reducimos a las personas a una sola dimensión de sus vidas. Vemos el personaje y olvidamos al ser humano. Vemos la profesión y dejamos de ver la historia, los afectos, los dolores y las búsquedas.
En sus palabras encontré una mujer capaz de hablar del compromiso, del amor y de la construcción de hogar con una sinceridad que muchas veces escasea en los discursos moralistas. Y entonces comprendí que la pedagogía puede aparecer en los lugares más inesperados. A veces una lección de humanidad surge donde menos la estamos buscando.
Quizás ambas mujeres, desde escenarios completamente distintos, me recordaron algo fundamental: la verdadera transformación social no nace de la humillación del otro. Nace de la capacidad de reconocer su humanidad. En tiempos donde la confrontación se ha convertido en espectáculo y la indignación en mercancía, quienes invitan a la unidad están realizando un acto profundamente pedagógico.
Tal vez el desafío de Colombia no sea escoger entre izquierda y derecha, entre feminismo y antifeminismo, entre tradición y modernidad. Tal vez el desafío sea aprender a escucharnos. Aprender a construir una identidad nacional que no se fundamente en la exclusión sino en el encuentro. Una identidad capaz de aceptar que las personas son mucho más complejas que las etiquetas con las que intentamos definirlas.
Las maestras inesperadas aparecen así: una desde los pasillos de la política y otra desde un universo que muchos prefieren mirar con prejuicio. Ambas, sin proponérselo, terminan enseñando la misma lección. Que la unidad sigue siendo posible. Que la dignidad humana es más grande que nuestras diferencias. Y que quizás el futuro de este país comience el día en que dejemos de preguntarnos de qué lado está alguien y empecemos a preguntarnos qué puede enseñarnos.

martes, 2 de junio de 2026

Conferencia de Marcelo Torres Cruz

Durante este encuentro, Marcelo llevó a cabo una conferencia que captó profundamente la atención de los docentes del Colegio Almirante Padilla IED, al abordar elementos esenciales como la relación con el cuerpo, la pedagogía familiar y los procesos de conciencia corporal. La jornada no solo se centró en lo conceptual, sino que también incluyó una experiencia vivencial a través de un ritual orientado al autorredescubrimiento y al fortalecimiento de las potencialidades corporales.
Este espacio permitió a los educadores conectarse de manera más profunda con su dimensión corporal y emocional, enriqueciendo su práctica pedagógica desde una mirada más integral y consciente. Cabe destacar que Marcelo Torres Cruz desarrolla su labor como educador popular-terapeuta, integrando herramientas pedagógicas y terapéuticas que aportan al bienestar y la transformación personal y colectiva.

domingo, 24 de mayo de 2026

El caso de Yulitxa Tolosa

El caso de Yulitxa Tolosa
Por Marcelo Torres Cruz
Educador Popular Terapéutico
Hay historias que sólo parecen importarle al mundo cuando terminan en tragedia. Mientras una vida lucha en silencio, mientras una mujer madruga para educar niños en medio de barrios olvidados, mientras un padre intenta reconstruirse para no repetir las heridas que heredó, los reflectores permanecen apagados. Cerca del barrio donde vivía Yulitxa Tolosa hay una profesora llamada Juanita, una humilde educadora que trabaja diariamente con niños y padres de familia, llevando esperanza, diplomas, donas y espacios pedagógicos para fortalecer la vida emocional de sus estudiantes. Sin embargo, ningún medio de comunicación habla de ella. Nadie llega a grabar esos pequeños actos de amor que, silenciosamente, están sembrando futuro. Pareciera que la sociedad solamente mira hacia ciertos territorios cuando ocurre una tragedia, cuando aparece la violencia o cuando el dolor se convierte en noticia.
El caso de Yulitxa deja ver también una profunda fractura emocional que muchas veces la sociedad no quiere mirar. Una mujer abandonada por su madre, criada por una prima, caminando durante décadas con vacíos afectivos que probablemente nunca lograron cicatrizar del todo. Hay heridas que no hacen ruido, pero lentamente van apagando el sentido de vivir. Cuando una persona siente que no pertenece, que no encuentra refugio emocional ni propósito interno, comienza a habitar un cansancio silencioso que muchas veces nadie detecta. Desde una mirada humana y pedagógica, no se trata de juzgar decisiones ni caminos, sino de comprender que detrás de muchas conductas existe un ser humano que lleva años sintiéndose invisible, insuficiente o profundamente solo.
Vivimos además en una sociedad que le declaró la guerra al paso del tiempo. Especialmente muchas mujeres han sido empujadas a creer que el valor de su existencia depende de mantenerse eternamente jóvenes. Y allí aparece otra tragedia silenciosa: la incapacidad de aceptar el cuerpo, las arrugas, las transformaciones naturales de la vida. Pero envejecer no debería ser visto como una derrota. Envejecer también es llegar al territorio de la experiencia, de la calma y de la comprensión profunda de uno mismo. La juventud tiene belleza, sí, pero también ansiedad, miedo y confusión. Los años, en cambio, pueden traer la serenidad de quien ya no necesita demostrar nada. Tal vez la gran tarea pedagógica de este tiempo sea enseñar a reconciliarnos con nuestra edad, con nuestra historia y con el cuerpo que nos ha acompañado a sobrevivir.
Finalmente, duele descubrir que muchas veces las heridas más profundas llegan desde los círculos más cercanos. En este caso, las personas en quienes aparentemente existía confianza terminaron vinculadas al dolor y a la muerte. Y eso toca una fibra profundamente humana y espiritual: el abandono. Tal vez por eso resuenan aquellas palabras del Evangelio cuando Jesús, rodeado de quienes decían amarlo, expresó su sed, su miedo y su sensación de haber sido dejado solo. Porque el ser humano no muere únicamente por las heridas del cuerpo; muchas veces comienza a apagarse cuando siente que ya no tiene un lugar seguro donde descansar el alma. Que esta historia no sea solamente una noticia más, sino una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado emocional, la compasión y la necesidad urgente de volver a mirarnos como seres humanos antes que como titulares pasajeros.

Entrevista en el Espectador a Marcelo Torres Cruz

En entrevista para El Espectador, Marcelo Torres Cruz planteó que la reconciliación familiar puede convertirse en una fuerza capaz de transf...