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martes, 28 de julio de 2026

Marcelo Torres Cruz es entrevistado durante la presentación de atletas de la Media Maratón de Bogotá 2026

 En el marco de la presentación oficial de los atletas que participarán en la Media Maratón de Bogotá 2026, el periodista y comunicador deportivo Marcelo Torres Cruz fue entrevistado sobre la importancia de este evento para el deporte colombiano y su impacto en el atletismo internacional.

Durante la entrevista, Marcelo Torres Cruz destacó que la Media Maratón de Bogotá se ha consolidado como una de las competencias más importantes de América Latina, reuniendo cada año a corredores de élite y miles de atletas aficionados que convierten la capital colombiana en el epicentro del atletismo mundial.
Asimismo, señaló que la presencia de destacados fondistas nacionales e internacionales eleva el nivel competitivo de la carrera y fortalece el reconocimiento de Colombia como sede de grandes eventos deportivos. Resaltó también el trabajo de los organizadores por ofrecer una competencia de talla internacional, que promueve el deporte, la vida saludable y la integración entre los participantes.
Marcelo Torres Cruz expresó que la edición 2026 representa una nueva oportunidad para que los atletas colombianos demuestren su talento frente a los mejores corredores del mundo y para que los aficionados disfruten de un espectáculo deportivo de primer nivel.
Finalmente, agradeció la invitación a la presentación oficial de los atletas y reiteró su compromiso con la difusión del deporte a través del periodismo, destacando el papel de la Media Maratón de Bogotá como un evento que inspira a nuevas generaciones de corredores y fortalece la cultura deportiva del país.



domingo, 12 de julio de 2026

Columna del día

El propósito de la vida: el viaje hacia uno mismo
Marcelo Torres Cruz
Encontrar el propósito de la vida no es un ejercicio de motivación barata ni una lista de instrucciones pegadas en una pared. Es una guerra silenciosa contra el miedo, contra las voces heredadas que nos dijeron quiénes debíamos ser antes de preguntarnos quiénes éramos realmente. La sociedad nos empuja a correr detrás del éxito, pero pocas veces nos enseña a detenernos para escuchar ese murmullo interior donde habita la verdadera pasión. Allí, en ese territorio incómodo y oscuro, comienza la búsqueda de un destino que no se compra ni se imita.
Después llega la pregunta más difícil: ¿en qué eres realmente bueno? No se trata de acumular diplomas ni de coleccionar aplausos. Los talentos suelen esconderse detrás de las heridas, de las derrotas y de las cicatrices que la vida dejó abiertas. Hay personas que descubren su fortaleza cuando todo parece derrumbarse; otras encuentran su vocación al acompañar el dolor ajeno. El propósito aparece cuando el don deja de ser un privilegio personal y se convierte en una herramienta para transformar la existencia de otros.
Sin embargo, un propósito que no dialoga con las necesidades del mundo termina marchitándose. Vivimos en una época donde abundan las pantallas, pero escasean los abrazos; donde sobra información, pero falta sentido. El desafío consiste en conectar aquello que amamos con los problemas que necesitan solución y, al mismo tiempo, aprender a darle un valor económico sin vender el alma. Ganar dinero no debería ser el destino final, sino la consecuencia natural de servir con excelencia y autenticidad.
Al final comprendemos que el éxito no está en la cuenta bancaria ni en los reconocimientos públicos. El verdadero triunfo ocurre cuando despertamos cada mañana sabiendo que nuestra existencia tiene un significado que trasciende el miedo y la rutina. Entonces la felicidad deja de ser un accidente y se convierte en una forma de caminar por el mundo. Encontrar el propósito de la vida es, quizá, el acto de rebeldía más profundo: negarse a vivir una historia escrita por otros y atreverse, con todas las cicatrices a cuestas, a escribir la propia.

miércoles, 8 de julio de 2026

Marcelo Torres Cruz en el centro memoria

La presentación del libro Un pasajero sin equipaje, de Marcelo Torres Crz, en el Centro Memoria fue una bonita experiencia para compartir y reflexionar. Este encuentro permitió disfrutar de la literatura como un espacio de diálogo, aprendizaje y encuentro entre los asistentes. Fue un momento especial para construir esperanza, fortalecer los lazos con la comunidad y reconocer el poder de las historias para inspirar cambios positivos.

 





lunes, 22 de junio de 2026

Marcelo Torres Cruz en la Universidad Javeriana

En el año 2013, el profesor Marcelo Torres Cruz fue invitado a la Universidad Javeriana para compartir una experiencia pedagógica centrada en la vida, el cuerpo y la espiritualidad como caminos de encuentro y transformación. En este espacio académico propuso una mirada profunda sobre el cuerpo como territorio sagrado, reconociendo las historias, emociones y aprendizajes que habitan en cada persona.
Durante su participación, Marcelo Torres desarrolló reflexiones y prácticas alrededor de la creación artística, la espiritualidad de la vida y los vínculos familiares, invitando a los estudiantes a explorar nuevas formas de comprender la educación desde la sensibilidad, la conciencia y el cuidado. Su propuesta integró pedagogía, arte y humanidad como herramientas para el desarrollo personal y colectivo.
El encuentro fue recibido con gran acogida por los estudiantes, quienes encontraron en estas experiencias un espacio para pensarse, escucharse y construir nuevas posibilidades para la vida. La participación de Marcelo Torres en la Universidad Javeriana dejó una huella como una apuesta educativa que recuerda que formar también significa acompañar, sanar vínculos y abrir caminos de esperanza.

domingo, 7 de junio de 2026

Maestras Inesperadas

Maestras Inesperadas
Columna Dominical
Por Marcelo Torres Cruz 
Has planteado una reflexión que busca convertirse en una columna de opinión. Te propongo un texto con un tono literario, reflexivo y crítico, inspi rado en el estilo narrativo de Mario Mendoza, aunque con una voz propia centrada en la pedagogía social y la reconciliación.
Escritura
Las maestras inesperadas
Durante muchos años me resultó difícil reconciliarme con ciertos discursos que hablan en nombre de las mujeres. Quizás porque crecí observando otras formas de resistencia. Mujeres de carne y hueso que madrugan antes que el sol, que levantan a sus hijos, que sostienen hogares, organizaciones, escuelas, huertas y sueños. Mujeres que no necesitaban proclamar su lucha porque la encarnaban cada día. Mujeres de mi pueblo que me enseñaron que la dignidad no siempre se anuncia; muchas veces se practica.
Vivimos en un país enfermo de polarización. Colombia parece un territorio condenado a dividirse constantemente: ricos contra pobres, izquierda contra derecha, campo contra ciudad, jóvenes contra viejos. Cada discusión termina convertida en una batalla donde lo importante no es comprender al otro sino derrotarlo. Hemos aprendido a clasificar personas, ideas y afectos como si la realidad pudiera reducirse a dos bandos enfrentados. Y en medio de ese ruido, encontrar voces que convoquen a la unidad se convierte casi en un acto revolucionario.
Por eso me sorprendieron dos mujeres provenientes de mundos completamente distintos. La primera fue la hija del presidente Gustavo Petro. En medio de la controversia pública alrededor de James Rodríguez, eligió un camino poco frecuente en estos tiempos: el de la invitación al encuentro. No respondió desde el ego, ni desde la provocación, ni desde la necesidad de imponer una verdad. Habló de unidad nacional. Habló de reconocer al otro más allá de las diferencias. Y en ese gesto encontré una lección pedagógica profunda: la capacidad de poner el país por encima de las trincheras ideológicas.
Debo confesar que James Rodríguez siempre me ha producido contradicciones. Tal vez porque representa una Colombia difícil de clasificar. Un hombre que parece tener la cabeza orientada hacia la derecha mientras su pierna izquierda produce algunas de las jugadas más bellas del fútbol. Una metáfora involuntaria de nuestro país: lleno de contradicciones, de tensiones y de posibilidades. Pero precisamente por eso resultó valiosa aquella invitación al diálogo. Porque la unidad no consiste en pensar igual sino en aprender a convivir con las diferencias.
La segunda mujer fue Esperanza Gómez. Y quizás aquí aparece una de las lecciones más incómodas para una sociedad acostumbrada a juzgar. En una entrevista la escuché hablar de su esposo, de su relación afectiva y de una canción de Camilo Sexto que evocaba el amor profundo, la entrega y la construcción compartida. Mientras hablaba, comprendí que muchas veces reducimos a las personas a una sola dimensión de sus vidas. Vemos el personaje y olvidamos al ser humano. Vemos la profesión y dejamos de ver la historia, los afectos, los dolores y las búsquedas.
En sus palabras encontré una mujer capaz de hablar del compromiso, del amor y de la construcción de hogar con una sinceridad que muchas veces escasea en los discursos moralistas. Y entonces comprendí que la pedagogía puede aparecer en los lugares más inesperados. A veces una lección de humanidad surge donde menos la estamos buscando.
Quizás ambas mujeres, desde escenarios completamente distintos, me recordaron algo fundamental: la verdadera transformación social no nace de la humillación del otro. Nace de la capacidad de reconocer su humanidad. En tiempos donde la confrontación se ha convertido en espectáculo y la indignación en mercancía, quienes invitan a la unidad están realizando un acto profundamente pedagógico.
Tal vez el desafío de Colombia no sea escoger entre izquierda y derecha, entre feminismo y antifeminismo, entre tradición y modernidad. Tal vez el desafío sea aprender a escucharnos. Aprender a construir una identidad nacional que no se fundamente en la exclusión sino en el encuentro. Una identidad capaz de aceptar que las personas son mucho más complejas que las etiquetas con las que intentamos definirlas.
Las maestras inesperadas aparecen así: una desde los pasillos de la política y otra desde un universo que muchos prefieren mirar con prejuicio. Ambas, sin proponérselo, terminan enseñando la misma lección. Que la unidad sigue siendo posible. Que la dignidad humana es más grande que nuestras diferencias. Y que quizás el futuro de este país comience el día en que dejemos de preguntarnos de qué lado está alguien y empecemos a preguntarnos qué puede enseñarnos.

domingo, 24 de mayo de 2026

El caso de Yulitxa Tolosa

El caso de Yulitxa Tolosa
Por Marcelo Torres Cruz
Educador Popular Terapéutico
Hay historias que sólo parecen importarle al mundo cuando terminan en tragedia. Mientras una vida lucha en silencio, mientras una mujer madruga para educar niños en medio de barrios olvidados, mientras un padre intenta reconstruirse para no repetir las heridas que heredó, los reflectores permanecen apagados. Cerca del barrio donde vivía Yulitxa Tolosa hay una profesora llamada Juanita, una humilde educadora que trabaja diariamente con niños y padres de familia, llevando esperanza, diplomas, donas y espacios pedagógicos para fortalecer la vida emocional de sus estudiantes. Sin embargo, ningún medio de comunicación habla de ella. Nadie llega a grabar esos pequeños actos de amor que, silenciosamente, están sembrando futuro. Pareciera que la sociedad solamente mira hacia ciertos territorios cuando ocurre una tragedia, cuando aparece la violencia o cuando el dolor se convierte en noticia.
El caso de Yulitxa deja ver también una profunda fractura emocional que muchas veces la sociedad no quiere mirar. Una mujer abandonada por su madre, criada por una prima, caminando durante décadas con vacíos afectivos que probablemente nunca lograron cicatrizar del todo. Hay heridas que no hacen ruido, pero lentamente van apagando el sentido de vivir. Cuando una persona siente que no pertenece, que no encuentra refugio emocional ni propósito interno, comienza a habitar un cansancio silencioso que muchas veces nadie detecta. Desde una mirada humana y pedagógica, no se trata de juzgar decisiones ni caminos, sino de comprender que detrás de muchas conductas existe un ser humano que lleva años sintiéndose invisible, insuficiente o profundamente solo.
Vivimos además en una sociedad que le declaró la guerra al paso del tiempo. Especialmente muchas mujeres han sido empujadas a creer que el valor de su existencia depende de mantenerse eternamente jóvenes. Y allí aparece otra tragedia silenciosa: la incapacidad de aceptar el cuerpo, las arrugas, las transformaciones naturales de la vida. Pero envejecer no debería ser visto como una derrota. Envejecer también es llegar al territorio de la experiencia, de la calma y de la comprensión profunda de uno mismo. La juventud tiene belleza, sí, pero también ansiedad, miedo y confusión. Los años, en cambio, pueden traer la serenidad de quien ya no necesita demostrar nada. Tal vez la gran tarea pedagógica de este tiempo sea enseñar a reconciliarnos con nuestra edad, con nuestra historia y con el cuerpo que nos ha acompañado a sobrevivir.
Finalmente, duele descubrir que muchas veces las heridas más profundas llegan desde los círculos más cercanos. En este caso, las personas en quienes aparentemente existía confianza terminaron vinculadas al dolor y a la muerte. Y eso toca una fibra profundamente humana y espiritual: el abandono. Tal vez por eso resuenan aquellas palabras del Evangelio cuando Jesús, rodeado de quienes decían amarlo, expresó su sed, su miedo y su sensación de haber sido dejado solo. Porque el ser humano no muere únicamente por las heridas del cuerpo; muchas veces comienza a apagarse cuando siente que ya no tiene un lugar seguro donde descansar el alma. Que esta historia no sea solamente una noticia más, sino una oportunidad para reflexionar sobre el cuidado emocional, la compasión y la necesidad urgente de volver a mirarnos como seres humanos antes que como titulares pasajeros.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El duelo y la memoria: Rutas pedagógicas para sanar el conflicto armado en Colombia

 Reseña de la intervención del profesor Marcelo Torres Cruz en la emisora nacional 95.9 FM de RTVC

En una profunda e íntima entrevista concedida a la emisora pública nacional 95.9 FM de RTVC, el profesor Marcelo Torres Cruz compartió sus perspectivas, saberes y metodologías en torno a uno de los desafíos más complejos y urgentes del panorama social colombiano: la tramitación del duelo y la construcción de experiencias sanadoras en comunidades profundamente golpeadas por el conflicto armado.

A lo largo del espacio radial, el profesor Torres Cruz, reconocido por su trayectoria en la Educación Popular y el acompañamiento terapéutico-pedagógico a familias y líderes sociales, enfatizó que el impacto de la guerra en Colombia no se limita a las pérdidas materiales o físicas; se inscribe de manera profunda en la dimensión psicosocial y emocional de los territorios.

Reconfigurar el dolor desde la Educación Popular

Durante el diálogo con los periodistas de la mesa de trabajo de RTVC, el docente explicó que las heridas de la violencia política, social y armada requieren de enfoques comunitarios que vayan más allá de la atención clínica tradicional. A través de la sistematización de experiencias en el campo de la familia, el desarrollo y la educación, se han estructurado laboratorios pedagógicos donde el dolor colectivo se transforma en una herramienta de dignificación.

"El duelo en el contexto del conflicto armado colombiano no puede vivirse únicamente desde el aislamiento o el silencio. Sanar implica colectivizar el dolor, ponerle palabras a las ausencias y construir espacios seguros donde las víctimas dejen de ser vistas solo desde la vulnerabilidad, pasando a ser reconocidas como agentes activos de su propia memoria e historia" — señaló el profesor durante la transmisión.



 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Sanando las heridas del pasado: cómo el cuerpo guarda la memoria del trauma

Sanando las heridas del pasado: cómo el cuerpo guarda la memoria del trauma
Columna de Marcelo Torres Cruz

El trauma no es únicamente un recuerdo doloroso que vive en la mente; es una herida silenciosa que se instala en el cuerpo y moldea la forma en que respiramos, amamos y habitamos el mundo. El sufrimiento más profundo no proviene de lo que recordamos, sino de todo lo que jamás pudimos decir. Son palabras atrapadas en los músculos, emociones suspendidas en la garganta, gestos repetidos sin conciencia. El cuerpo habla lo que la boca calló: los puños tensos, la espalda rígida, el pecho que se encoge sin motivo aparente. Allí permanece el eco de lo no expresado, esperando ser escuchado.
Este enfoque propone una idea radical: primero liberar antes que explicar. En lugar de quedarnos únicamente en el relato racional del dolor, el cuerpo se convierte en guía y mapa. Los síntomas físicos dejan de ser enemigos y pasan a ser mensajes cifrados que indican dónde habita la herida. Franz Ruppert habla de cuatro heridas fundamentales que pueden marcar la existencia: no ser deseado, recibir cuidado insuficiente, sufrir abuso sin protección e identificarse con el agresor. Son marcas invisibles que nos acompañan y que, sin saberlo, siguen escribiendo nuestra historia desde la infancia.
Dentro de cada persona conviven tres personajes: la parte sana que observa con lucidez, la parte traumatizada que permanece congelada en el momento del dolor y las estrategias de supervivencia que el sistema nervioso creó para seguir adelante. Sanar implica reunirlos y permitir que dialoguen. Apapachar —acompañar sin prisa ni juicio— se convierte en un acto profundamente terapéutico. El cuerpo es un archivo vivo, la sanación emerge cuando hay seguridad y autenticidad, el terapeuta camina como compañero y, a veces, un gesto o un símbolo logra lo que las palabras no alcanzan.
La historia de Laura revela el arte de renacer. Llegó a terapia con depresión y ataques de pánico nocturnos tras haber sido abandonada al nacer. Su cuerpo guardaba el grito que nunca salió. Al sostener una muñeca agrietada y envolverla en un pañuelo azul, pudo abrazar simbólicamente a la niña que fue. “Te veo. No fuiste un error”, dijo por primera vez con firmeza. Meses después, el vacío dejó de asfixiarla y su corazón comenzó a latir distinto. Sanar es honrar las heridas, descongelar lo no dicho y sentir en el cuerpo que merecemos existir y amar. Es convertir el silencio en vida y permitir que lo callado, por fin, florezca en verdad.

martes, 21 de abril de 2026

Laboratorios Pedagógicos de Familias en en Liceo Miguel Ángel de Mosquera Cundinamarca

En el Colegio Liceo Miguel Ángel se vivió un encuentro profundamente significativo entre padres de familia, estudiantes y comunidad educativa, gracias a la presentación realizada por Marcelot. Este espacio abrió un camino de reflexión y escucha sobre el papel de la familia como primer escenario pedagógico, invitando a reconocer la importancia de acompañar de manera consciente los procesos de vida de los estudiantes.
El Laboratorio Pedagógico de Familia se desarrolló con total acierto mediante momentos meditativos y ejercicios reflexivos que permitieron a los asistentes detenerse, respirar y mirar su realidad con mayor sensibilidad. Fue una experiencia maravillosa de conexión y aprendizaje compartido que reafirmó que, cuando la escuela y la familia caminan juntas, se fortalecen caminos más humanos y transformadores para el crecimiento de niñas, niños y jóvenes. 

lunes, 13 de abril de 2026

Educación Popular Terapéutica

La Uniclaretiana tendrá el gusto de compartir saberes en la Clase Espejo de educación popular, familia y cuerpo: enfoques terapéuticos en contextos comunitarios, dirigida a estudiantes de posgrado en Gestión de Procesos Psicosociales. Este espacio académico se desarrollará el martes 14 de abril de 2026, de 7:00 a 9:00 p.m., promoviendo el diálogo, la reflexión y el intercambio de experiencias en torno a la educación popular y el trabajo comunitario.
El ponente será Marcelo Torres Cruz, magíster en Familia, Educación y Desarrollo de la Fundación Universitaria Monserrate, con 30 años de experiencia en educación popular y director ejecutivo de la Corporación Laboratorio Pedagógico de Familia. Ha sido reconocido con el Premio a la Educación de Radio Francia y fue finalista del concurso Titanes Caracol 2025, consolidando su trayectoria en procesos formativos y comunitarios.

viernes, 3 de abril de 2026

Reunión Latinoamericana de Teología Contextual

Reunión Latinoamericana de Teología Contextual

Se vivió un hermoso espacio de encuentro y crecimiento en la Reunión Latinoamericana del equipo de trabajo de teología contextual, un escenario que permitió seguir construyendo la reflexión teológica desde los diversos contextos y realidades de nuestro continente, fortaleciendo así una teología con profunda Latinaamericanidad.
El encuentro fue especialmente enriquecedor al compartir con agentes pastorales provenientes de Costa Rica, Cuba, Colombia, Chile y otros países, quienes aportaron sus experiencias, saberes y caminos de fe. Este diálogo permitió seguir tejiendo una red de teología contextual que busca dar rostro al Dios de la vida en cada contexto, en cada cultura y en cada experiencia humana.
En este espacio participó Marcelo Torres Cruz, de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, quien acompañó el lanzamiento de la nueva Licenciatura en Teología Contextual, reafirmando el compromiso de seguir construyendo procesos formativos y comunitarios que integren la fe con la vida, la cultura y la realidad latinoamericana.

jueves, 26 de marzo de 2026

Encuentro Nacional de Jóvenes Artistas

Empezamos a soñar bonito. Así, sin permiso, sin garantías, con esa terquedad luminosa que solo tienen los jóvenes cuando descubren que el mundo no está terminado.
Nos encontramos en el Encuentro Nacional de Jóvenes Artistas, venidos de geografías distintas, de montañas, barrios, ríos, selvas y ciudades que respiran distinto pero duelen parecido. Llegamos con preguntas incómodas:
¿Para qué el arte cuando la naturaleza se cae a pedazos?
¿Para qué el arte cuando la economía parece tragarse al ser humano?
¿Para qué el arte cuando la vida se estrecha como un pasillo sin ventanas?
Y, sin darnos cuenta, las preguntas empezaron a volverse camino.
Porque cuando un grupo de jóvenes se reúne a pensar el mundo, algo se rompe y algo nace al mismo tiempo. Se rompe el miedo de creer que todo está escrito. Y nace la sospecha de que todavía podemos inventar futuro.
Marcelo Torres Cruz, desde la coordinación y la dirección de la Corporación Laboratorios pedagógicos de familias que establece la familia, fue el tejedor silencioso de ese encuentro. No llegó a imponer respuestas; llegó a abrir puertas. Coordinó, participó, creó y sostuvo el espacio donde las preguntas podían respirarse sin miedo. Y eso, en estos tiempos, ya es una forma de revolución.
Allí entendimos algo sencillo y peligroso: el arte no sirve para decorar la realidad. Sirve para discutirla. Para incomodarla. Para abrazarla cuando duele y para señalarla cuando miente.
Los jóvenes no llegaron a “participar” como quien asiste a un evento. Llegaron a construir. A levantar, con palabras, sonidos, colores y cuerpos, un arte que no pide permiso para existir. Un arte político, no porque grite consignas, sino porque se atreve a imaginar otras formas de vivir juntos.
Y cuando los jóvenes empiezan a imaginar, el mundo tiembla un poco.
Porque cada sueño compartido es una grieta en la resignación.
Y por esas grietas, siempre, siempre, entra la luz.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Acompañamiento Emocional

Samuel,
la vida no te dio una segunda oportunidad…
te diste cuenta de que siempre la tuviste.
Un día dejaste de pelear con la oscuridad
y encendiste una pequeña luz dentro de ti.
No fue la medalla la que te hizo fuerte,
fue el momento en que decidiste no rendirte más.
Hoy celebran tu oro,
pero lo verdaderamente valioso
no cuelga de tu cuello:
vive en tu espíritu, en tu disciplina silenciosa,
en esas batallas que nadie vio
y que ganaste cuando parecía imposible.
El mundo dirá que ahora representas a Bogotá,
pero quienes te conocemos sabemos
que representas algo más grande:
la esperanza que se levanta,
la vida que se reconstruye,
el alma que aprende a volver a creer.
No olvides esto, Samuel:
no corriste para ganar,
ganaste porque ya habías aprendido a correr hacia ti mismo.
Con profundo orgullo y gratitud por tu camino.

lunes, 23 de marzo de 2026

La narrativa dominante

Columna del día
Por Marcelo Torres Cruz
La narrativa dominante
Hay una voz que siempre intenta imponerse. No grita necesariamente, pero insiste. Se filtra en las conversaciones familiares, en los silencios incómodos de la pareja, en los titulares que aparecen cada mañana como si fueran verdades irrefutables. Es la narrativa dominante: esa forma de contar la historia que termina convirtiéndose en la historia oficial.
En cada familia hay alguien que toma la palabra y construye un relato donde los hechos parecen ordenarse a su favor. No siempre lo hace con mala intención. A veces lo hace desde la herida, desde el abandono, desde una infancia que aún no ha sido comprendida. Pero lo hace. Y al hacerlo, moldea la percepción de los otros, instala una versión que empieza a repetirse hasta volverse incuestionable.
Lo mismo ocurre afuera, en esa jungla más amplia que llamamos país. Los medios de comunicación han aprendido a narrar la realidad con una precisión quirúrgica: seleccionan, editan, amplifican. No muestran el mundo, lo reinterpretan. Y en esa reinterpretación, muchas veces, la mentira se disfraza de certeza y la verdad se diluye como un rumor incómodo. Así, se construye un abecedario político donde las personas terminan confundidas, atrapadas en discursos que no comprenden del todo, pero que repiten como si fueran propios.
Por eso hoy discutimos tanto. Porque no estamos debatiendo hechos, sino versiones. Porque cada quien defiende la historia que le contaron… o la que se contó a sí mismo para sobrevivir.
Pero hay algo más inquietante aún: ni siquiera nuestra propia narrativa es completamente fiable. Nos contamos historias para darle sentido al dolor, para justificar decisiones, para no mirar de frente aquello que nos duele. Y en ese ejercicio íntimo, también distorsionamos. También omitimos. También inventamos.
Entonces, ¿dónde está la verdad?
No en una versión única, rígida y lineal. La verdad no es una línea recta, es un territorio en disputa. Se construye en el encuentro, en la escucha, en la capacidad de cuestionar lo que creemos absoluto. En la familia, en la pareja, en la sociedad, la verdad emerge cuando dejamos de defender nuestra historia como si fuera la única posible y empezamos a abrir espacio para otras voces.
Se necesitan herramientas. No solo intelectuales, sino emocionales. Terapéuticas. Se necesita aprender a escuchar sin defenderse, a recordar sin maquillajes, a narrar sin necesidad de tener la razón. Porque solo así empezamos a acercarnos a algo más honesto.
Tal vez la verdadera historia no sea la que nos deja bien parados, sino la que nos permite comprendernos. La que reconoce el miedo, pero también el camino recorrido. La que no oculta las caídas, pero resalta la posibilidad de levantarse.

viernes, 13 de marzo de 2026

Conferencia con la RED de Orientación de Teusaquillo

Un momento profundamente significativo fue poder compartir con las orientadoras de la red de orientación de la localidad de Teusaquillo, en Bogotá, en un ejercicio de laboratorio experimental de cuerpo. Fue un espacio donde logramos potenciar habilidades, fortalecer procesos humanos y dar a conocer el sentido terapéutico del trabajo corporal como una herramienta de transformación.
En este encuentro se movilizaron muchas acciones humanas: la escucha, la sensibilidad, el movimiento, la confianza y la reflexión colectiva. A través del cuerpo como territorio de aprendizaje, se abrieron posibilidades para comprender, sentir y acompañar de una manera más humana y consciente los procesos de las personas.
Agradezco profundamente a la vida por ponerme en este lugar, por permitirme compartir saberes, aprender de cada experiencia y seguir construyendo caminos de bienestar, encuentro y transformación a través del trabajo corporal. ✨🙏

viernes, 6 de marzo de 2026

Treinta años de vida Pedagógica

 Hace treinta años comenzó un camino. No empezó en grandes salones ni en escenarios de poder, sino en los territorios sencillos donde la vida ocurre con mayor verdad. Fue en Ortega, entre calles, veredas y conversaciones humanas, donde empezó a tejerse la historia de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia y el proceso pedagógico impulsado por Marcelo Torres Cruz.

Desde entonces el camino ha sido largo y generoso. Ha pasado por veredas silenciosas, por ciudades agitadas, por colegios, instituciones, empresas y muchos lugares donde siempre hay una familia, una comunidad y una esperanza esperando ser escuchada. Durante tres décadas se han sembrado palabras, encuentros y aprendizajes que buscan algo sencillo y profundo: que los seres humanos vuelvan a encontrarse con su propia dignidad y con la posibilidad de vivir con más conciencia, más cuidado y más humanidad.
El pasado domingo 1 de marzo nos reunimos para celebrar estos treinta años. No fue una celebración ostentosa, sino una de esas celebraciones que nacen del afecto. Llegaron amigos, organizaciones aliadas y muchas personas que han caminado junto a este proyecto a lo largo del tiempo. Compartimos una torta, un almuerzo sencillo y, sobre todo, la alegría de sabernos parte de una historia colectiva.
Porque cuando se mira hacia atrás, lo que se descubre no son solo años acumulados, sino caminos recorridos juntos. Y cuando se mira hacia adelante, lo que aparece no es el cansancio, sino la certeza de que todavía hay mucho por sembrar.
Treinta años después, seguimos celebrando lo más importante: la vida, la esperanza y los sueños. Y seguimos caminando, como al principio, con la convicción de que cada encuentro humano puede ser también el inicio de una transformación.




martes, 10 de febrero de 2026

Entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia

 Puedes escuchar la entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia en el siguiente enlace 


En esta entrevista, Marcelo Torres Cruz, pedagogo, educador y director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, dialogó con la Radio Nacional de Colombia acerca de temas relacionados con la educación como herramienta de transformación social, la construcción de paz, la comunicación comunitaria y el papel de la familia en la formación de valores y cultura de convivencia.

Durante la conversación, transmitida por la emisora pública colombiana —que forma parte del sistema nacional de medios culturales y educativos de Colombia—, Torres Cruz profundizó en su visión sobre cómo el arte, la pedagogía y los procesos comunitarios pueden influir positivamente en el fortalecimiento de vínculos humanos y en la construcción de entornos más pacíficos y solidarios.


lunes, 19 de enero de 2026

Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora Radio Nacional de Colombia

 Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora  Radio Nacional de Colombia, en la frecuencia 95.7 FM, donde un profesor dialogó sobre la relación entre los medios de comunicación, la educación, la educación para la paz y el papel de las familias.

En este espacio, los oyentes pudieron escuchar profundas reflexiones construidas a lo largo de una amplia conversación que tuvo una duración aproximada de dos horas, en la que se abordaron los desafíos educativos actuales, la comunicación como herramienta de transformación social y la importancia de la familia en la construcción de una cultura de paz.



lunes, 5 de enero de 2026

Hay festival en Cartagena

En el año 2016, Cartagena de Indias fue escenario de un festival de lectura que reunió voces comprometidas con el pensamiento crítico y la transformación cultural. Entre los invitados destacados participaron Marcelo Torres Cruz y William Ospina, quienes presentaron propuestas artísticas orientadas al desarrollo y fortalecimiento de la lectura como herramienta de conciencia social.
Ambos coincidieron en que leer no es solo un acto académico, sino una experiencia vital que conecta la sensibilidad, la memoria y la identidad. Desde lenguajes distintos pero complementarios, sus intervenciones apostaron por una lectura viva, cercana a las realidades de la gente, capaz de despertar preguntas y provocar reflexión. El festival se consolidó así como un espacio donde la palabra se convirtió en puente entre el arte, la educación y la transformación humana.


domingo, 4 de enero de 2026

Curso de Educación Emocional en Tiempos de Incertidumbre – Segundo Día

 Se llevó a cabo el segundo día del Curso de Educación Emocional en Tiempos de Incertidumbre, un espacio formativo orientado al crecimiento personal y al fortalecimiento emocional frente a los desafíos actuales.

Esta jornada fue desarrollada por Víctor Juárez (México) y Marcelo Torres Cruz (Colombia), quienes aportaron miradas complementarias y profundamente humanas.

Durante el encuentro, Víctor Juárez abordó elementos fundamentales para el ser de la persona, invitando a la reflexión, la conciencia interior y el desarrollo del equilibrio emocional. Por su parte, Marcelo Torres Cruz compartió metodologías enfocadas en la herida de la niñez, ofreciendo herramientas para la comprensión, sanación y transformación de experiencias emocionales tempranas.

Este segundo día del curso estará disponible próximamente en línea a través de YouTube;



Educación Iberoamericana por la paz

Es un honor participar en la Red Iberoamericana de Educadores para la Paz, un espacio de encuentro, reflexión y construcción colectiva que i...