La propuesta pedagógica que vienen desarrollando Angie Denis Gacha y Marcelo Torres Cruz, desde el equipo formativo de Demisar y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, pone en el centro una metodología profundamente humana: reconocer y fortalecer al niño interior en diálogo con la vida.
Marcelo Torres Cruz es mucho más que un nombre: es un tejedor de palabras, caminos y comunidades. Pedagogo, músico, escritor e incansable caminante de la esperanza, ha dedicado su vida a sanar territorios desde la educación emocional, la creación artística y el compromiso social. Su obra vibra con la poesía de lo cotidiano y la resistencia de quienes creen que otro mundo es posible. Bienvenidos al universo de un hombre que escribe con el alma y transforma con el corazón.
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sábado, 4 de abril de 2026
Trabajo Terapéutico emocional
Esta propuesta entiende la danza no solo como una técnica corporal, sino como un camino de memoria, sensibilidad y transformación. El punto de partida es el encuentro con el niño interior: esa parte de cada persona que guarda la capacidad de asombro, juego, creatividad y emoción auténtica. Al dialogar con esa dimensión íntima, el movimiento deja de ser una simple coreografía para convertirse en un lenguaje vivo que narra historias personales y colectivas.
La metodología propone espacios de escucha corporal, juego simbólico, evocación de recuerdos, respiración consciente y exploración emocional. Desde allí, cada participante descubre que el cuerpo guarda experiencias, afectos y aprendizajes que pueden transformarse en movimiento. La danza nace entonces como una construcción sensible: se baila lo vivido, lo soñado y lo que aún está por sanar.
Trabajar con el niño interior permite que la danza recupere su esencia comunitaria y afectiva. Aparecen el juego, la risa, la confianza y la libertad de expresarse sin juicio. El cuerpo se vuelve territorio de reconciliación y la creación colectiva surge desde la empatía, el cuidado y el reconocimiento del otro.
Así, esta propuesta no solo forma bailarines; forma seres humanos capaces de habitar su cuerpo con dignidad, de dialogar con su historia y de construir, a través de la danza, nuevas narrativas de vida llenas de sentido, esperanza y posibilidad.
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