martes, 27 de enero de 2026

Laboratorios de Creación Artística

En la localidad de Puente Aranda se desarrollan los Laboratorios de Creación Artística, una iniciativa impulsada junto al colectivo Dennis art y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias. Estos espacios buscan fomentar la expresión artística, la creatividad y el trabajo comunitario a través de procesos formativos dirigidos a niños, jóvenes y familias, fortaleciendo los lazos sociales y promoviendo el arte como herramienta de transformación cultural y social.






jueves, 22 de enero de 2026

Acompañamiento Emocional

 El domingo tenía la textura extraña de esos días en los que uno apenas logra distinguir el límite entre el sueño y la vigilia. Había caído en una siesta breve —de esas que no curan el cansancio sino que lo reorganizan en capas más profundas— cuando sonó el teléfono. Al otro lado de la línea, una voz entrecortada por la angustia: doña Olga Yepes.

La conocía de nombre, una amiga cercana a la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia. Pero ese día, su voz tenía una urgencia distinta, algo en la respiración, algo en el temblor con que pronunció su primera frase: “Habla con la fiscal de la URI de Kennedy.” Mi cuerpo entero se activó como si un código desconocido se hubiera ingresado en mi sistema. ¿Qué había hecho? ¿Qué delito podía haber cometido yo?
La respuesta me tomó por sorpresa: “No, nada. Solo necesito que atienda a mi hijo. Que lo acompañe.”
Así conocí a Juan David. Ingeniero. Brillante. Pero más allá de los títulos, era un joven lleno de aristas, de preguntas, de caminos por explorar. Él llegó a enseñarme, sin saberlo, nuevas formas de mirar la vida. Su presencia fue una especie de espejo que no solo reflejaba lo que yo era, sino también lo que aún podía llegar a ser. Con él aprendí a construir —literal y simbólicamente— puentes entre generaciones, entre heridas y esperanzas, entre ciencia y alma.
Y fue entonces cuando conocí de verdad a doña Olga. Su nombre ya no era solo un registro en la memoria institucional de la Corporación, sino una presencia constante, una mujer que resistía en silencio. De esas madres que no salen en los noticieros, pero que cargan sobre los hombros la entera estructura moral de una comunidad. Su voz ya no era solo preocupación: era ternura, lucha, temblor, sabiduría. Una mujer que ha caído muchas veces, sí, pero que ha tenido la osadía de levantarse siempre, incluso cuando no quedaba nada.
Hoy la presento no como una usuaria, ni como una madre angustiada, sino como lo que realmente es: una heroína anónima. Una mujer que ha hecho de su vida un proyecto de cuidado, de lucha, de transformación. Para la Corporación y para mí, doña Olga Yepes es una mujer ejemplar. No por sus gestos grandilocuentes, sino por esa forma íntima, casi secreta, de estar siempre ahí. Como un faro discreto en medio de la tormenta.





lunes, 19 de enero de 2026

Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora Radio Nacional de Colombia

 Marcelo Torres Cruz concedió una entrevista a la emisora  Radio Nacional de Colombia, en la frecuencia 95.7 FM, donde un profesor dialogó sobre la relación entre los medios de comunicación, la educación, la educación para la paz y el papel de las familias.

En este espacio, los oyentes pudieron escuchar profundas reflexiones construidas a lo largo de una amplia conversación que tuvo una duración aproximada de dos horas, en la que se abordaron los desafíos educativos actuales, la comunicación como herramienta de transformación social y la importancia de la familia en la construcción de una cultura de paz.



domingo, 18 de enero de 2026

Educación Emocional

Kalid Santiago y el arte de despertar
Un día, sin hacer ruido, Kalid Santiago despertó.
No porque el mundo fuera amable, sino porque el dolor dejó de ser un enemigo y se convirtió en maestro.
Hubo meses —y quizás años— en los que la ansiedad y la sombra de la depresión parecían hablar más fuerte que sus sueños. Momentos en los que la vida parecía una habitación sin ventanas. Pero Kalid hizo lo que pocos se atreven: miró hacia adentro sin huir. Y al mirarse, empezó a transformarse.
Obtener su título de bachiller no fue solo un logro académico. Fue un acto de valentía. Fue decirle a la vida: “aquí sigo”. Fue cerrar un ciclo que muchos abandonan cuando el alma pesa más que los libros.
Kalid comenzó a trabajar, no solo para sostenerse, sino para creerse capaz. Empezó a caminar hacia sus sueños con pasos pequeños, pero verdaderos. Hoy estudia música, y no porque quiera fama, sino porque la música es el idioma que su corazón aprendió para no romperse.
En su maleta no lleva certezas, lleva sueños.
Sueños imperfectos, polémicos, distintos.
Sueños que no encajan fácilmente, como él mismo.
Ha sido formado por el amor silencioso de su hermana y el abrazo persistente de su familia. Y en ese camino, fue orientado por el maestro Marcelo Torres Cruz, no como quien impone un destino, sino como quien acompaña, escucha y señala el horizonte cuando el caminante duda.
Kalid quiere ser músico, artista, voz incómoda si es necesario. Controvertido no por rebeldía vacía, sino por fidelidad a sí mismo. Porque cuando uno despierta, ya no puede fingir estar dormido.
Y tal vez —como diría Anthony de Mello— la verdadera graduación de Kalid no fue recibir un diploma, sino dejar de vivir para sobrevivir y empezar a vivir para expresarse.
Hoy no celebramos solo a un bachiller.
Celebramos a un joven que eligió la conciencia en lugar del miedo.
Y eso, en un mundo anestesiado, es un acto profundamente revolucionario.

miércoles, 14 de enero de 2026

Colegio Leonardo Posada IED

 En el año 2011, en el Colegio Leonardo Posada Pedraza IED, posada pedagógica de la localidad de Bosa, se llevaron a cabo los Laboratorios de Pedagogías Corporales como una experiencia profundamente transformadora en el ámbito escolar. A través de sus propias ritualidades corporales, las y los estudiantes vivieron procesos de espiritualidad urbana escolar que les permitieron releer sus cuerpos no solo como materia, sino como territorio sensible, simbólico y vivo. En estos espacios, el cuerpo se convirtió en lenguaje y en memoria: un lugar donde emergieron las emociones, las historias familiares y las huellas de la vida cotidiana.

Los laboratorios propiciaron experiencias de encuentro genuino, donde el acto de permitir ser acariciados y de acariciar al otro se transformó en un gesto pedagógico de reconocimiento, confianza y cuidado. En ese ejercicio de presencia y apertura, los estudiantes lograron reencontrarse consigo mismos y con los demás, revivir proyectos de vida, resignificar sus sentidos de existencia y reconstruir horizontes de esperanza. El cuerpo, entendido como mediador de la experiencia, abrió caminos para la sanación emocional y la reconstrucción del vínculo comunitario dentro de la escuela.

Estos procesos fueron guiados y orientados por el profesor Marcelo Torres Cruz, quien desarrolló una sólida metodología experiencial centrada en el cuerpo como espacio sagrado y como espacio vital. Su propuesta pedagógica trascendió los límites tradicionales de la educación, situando al cuerpo en el corazón del aprendizaje y reconociéndolo como un territorio de espiritualidad, dignidad y posibilidad. Así, los Laboratorios de Pedagogías Corporales se consolidaron como una apuesta educativa que integró educación, emoción y sentido de vida, dejando una huella profunda en la comunidad educativa.





lunes, 5 de enero de 2026

Hay festival en Cartagena

En el año 2016, Cartagena de Indias fue escenario de un festival de lectura que reunió voces comprometidas con el pensamiento crítico y la transformación cultural. Entre los invitados destacados participaron Marcelo Torres Cruz y William Ospina, quienes presentaron propuestas artísticas orientadas al desarrollo y fortalecimiento de la lectura como herramienta de conciencia social.
Ambos coincidieron en que leer no es solo un acto académico, sino una experiencia vital que conecta la sensibilidad, la memoria y la identidad. Desde lenguajes distintos pero complementarios, sus intervenciones apostaron por una lectura viva, cercana a las realidades de la gente, capaz de despertar preguntas y provocar reflexión. El festival se consolidó así como un espacio donde la palabra se convirtió en puente entre el arte, la educación y la transformación humana.


Laboratorios Pedagógicos de Familias en tiempos de Pandemia

En tiempos de pandemia, cuando el mundo se encogió hasta caber en una pantalla y el miedo se volvió costumbre, Marcelo Torres Cruz hizo algo simple y, por eso mismo, extraordinario: abrió un espacio en el calor de su hogar y lo convirtió en territorio de resistencia. No había grandes equipos ni condiciones ideales. Su computador era pequeño, casi tímido frente a la magnitud del desafío, y su celular, con la pantalla averiada, parecía una metáfora perfecta del momento: ver la realidad a medias, pero no dejar de mirar.
Los laboratorios pedagógicos para familias nacieron entre paredes domésticas, entre ruidos cotidianos y silencios densos. Cada dificultad era una prueba más, cada falla técnica una oportunidad para insistir. Mientras muchos se rendían al encierro, Marcelo entendió que educar también era acompañar, sostener, tender puentes invisibles en medio del aislamiento. No hablaba desde la comodidad, sino desde la necesidad, desde la convicción de que el conocimiento no puede ponerse en cuarentena.
Y así, con recursos limitados pero con una voluntad inquebrantable, llegó a muchas personas. No por la perfección del medio, sino por la verdad del mensaje. Porque cuando todo parecía fracturarse, incluso las pantallas, Marcelo demostró que la educación —como la esperanza— encuentra siempre la forma de seguir encendida.




domingo, 4 de enero de 2026

Curso de Educación Emocional en Tiempos de Incertidumbre – Segundo Día

 Se llevó a cabo el segundo día del Curso de Educación Emocional en Tiempos de Incertidumbre, un espacio formativo orientado al crecimiento personal y al fortalecimiento emocional frente a los desafíos actuales.

Esta jornada fue desarrollada por Víctor Juárez (México) y Marcelo Torres Cruz (Colombia), quienes aportaron miradas complementarias y profundamente humanas.

Durante el encuentro, Víctor Juárez abordó elementos fundamentales para el ser de la persona, invitando a la reflexión, la conciencia interior y el desarrollo del equilibrio emocional. Por su parte, Marcelo Torres Cruz compartió metodologías enfocadas en la herida de la niñez, ofreciendo herramientas para la comprensión, sanación y transformación de experiencias emocionales tempranas.

Este segundo día del curso estará disponible próximamente en línea a través de YouTube;



Nuevo Lanzamiento musical de Marcelo Torres Cruz

   “Estado de Duelo” es la nueva canción vallenata interpretada en guitarra por Marcelo Torres Cruz, una obra cargada de sentimiento y nostalgia. De su autoría, esta canción retrata el dolor profundo de una ausencia que marca el alma, envuelta en acordes sinceros y una melodía que llega directo al corazón.

La voz del cantante Manuel Julián le da vida a cada verso, transmitiendo con fuerza y sensibilidad el mensaje de duelo y amor que encierra esta composición.
Una canción para escuchar con el alma, dedicada a quienes han amado, perdido y aprendido a recordar a través de la música.


jueves, 1 de enero de 2026

La primera piedra

Fue en algún punto difuso entre 1998 y 1999 cuando me vi, casi sin darme cuenta, integrado al equipo de pastoral juvenil de los misioneros claretianos. A esa edad uno cree que el mundo se explica con consignas, con planes pastorales, con palabras grandes que prometen redención. Ese año comenzó a gestarse un proyecto ambicioso para la provincia: la idea de fundar una casa de juventud. Casa Claret la llamaron. Yo no lo entendía del todo. Creía más en los proyectos que caminan, que se mueven con la gente, que no necesitan paredes. Sin embargo, una casa —decían— lo hacía todo posible.
En ese tiempo la dirigía el padre Jorge Iván Gallo, hermano de Gonzalo Gallo. Fue, sin exagerar, uno de los sacerdotes que más me enseñó. No desde el dogma, sino desde la pedagogía de lo humano. Tenía algo que no se aprende en los seminarios: una espiritualidad atravesada por la vida real, por el conflicto, por la pregunta incómoda. De él me llevé herramientas que todavía cargo, incluso ahora que miro atrás sin indulgencia.
Mi propio discernimiento era un campo minado. La vida comunitaria me pesaba como un traje prestado. Me ahogaba. En cambio, el trabajo comunitario me daba aire, sentido, calle. Me gustaba estar con la gente, pero no siempre con los rituales de la convivencia forzada. Las interacciones me costaban. Mi ánimo no respondía. Vivía con depresiones constantes, silenciosas, de esas que no salen en las fotos.
Por eso, al año siguiente, decidí irme. Salir de ese espacio fue una forma de supervivencia. Pero antes de eso quedó esta imagen. Una foto tomada con el entusiasmo simbólico de la “primera piedra”, el acto fundacional de lo que hoy se conoce como la Casa Juvenil Claret, ubicada a un costado del Parque de Bosa. En la foto aparecemos varios: jóvenes, sacerdotes, creyentes de ocasión, futuros desertores, idealistas cansados antes de tiempo.
En esa imagen estoy yo: Marcelo Torres Cruz, junto a varias personas del equipo juvenil de los Misioneros Claretianos. Todos posamos como si supiéramos lo que estábamos haciendo. Como si no cargáramos dudas. Como si la fe no fuera también una forma elegante de miedo. Algunos sonríen. Otros miran al piso. Cada rostro es un pequeño teatro moral.
Hoy los miro y no juzgo. O tal vez sí, pero empezando por mí. Porque la hipocresía no siempre es maldad: a veces es solo la distancia entre lo que soñamos y lo que podemos sostener. Esa foto no es un recuerdo piadoso. Es un documento. Una prueba de que alguna vez creímos que poner una piedra era suficiente para fundar algo duradero, sin saber que lo más difícil no era levantar la casa, sino aprender a habitarla

Entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia

 Puedes escuchar la entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia en el siguiente enlace  En esta entrevista, Marcelo Tor...