domingo, 30 de noviembre de 2025

Marcelo Torres Cruz en Conferencia

 Marcelo Torres Cruz, representante de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, ofreció una conferencia especialmente dirigida a los exalumnos del Colegio General Gustavo Rojas Pinilla, en la que compartió una profunda reflexión sobre los objetivos personales y el poder transformador de la vida. Durante su intervención, invitó a los asistentes a reconocer sus fortalezas, asumir nuevos propósitos y comprender que cada decisión construye el camino hacia el bienestar y la realización. Con un mensaje inspirador y cercano, Marcelo destacó la importancia de trabajar por los sueños, cultivar la resiliencia y mantener una visión clara del futuro, recordando que la vida siempre ofrece oportunidades para renacer y avanzar.




La canción “Ladrón”, con letra original de Marcelo Torres Cruz

 La canción “Ladrón”, con letra original de Marcelo Torres Cruz, emerge como una pieza de vallenato caribeño cargada de sentimiento y poesía, donde la melodía acompaña una historia de amor que se confiesa sin reservas. Con un estilo auténtico y narrativo, la letra describe a un protagonista que, como un ladrón del corazón, se infiltra en las emociones profundas de su amada, robando miradas, pensamientos y suspiros en una noche inesperada. El ritmo tradicional del vallenato envuelve cada verso, dando vida a una obra que combina romanticismo, picardía y la esencia musical del Caribe, convirtiendo a “Ladrón” en una canción que conecta con la sensibilidad y la pasión del público.


Reunión y alianza

Marcelo Torres Cruz y el gran Marcelo Adrián Camilo sostuvieron un encuentro significativo con Nelson Cubides Salazar, candidato a la Cámara por Bogotá, con el propósito de explorar y fortalecer un programa de apoyo a pequeñas PYMES destinado a beneficiar a las familias de la ciudad. Durante la reunión, se compartieron ideas sobre cómo impulsar emprendimientos locales, generar nuevas oportunidades económicas y promover iniciativas comunitarias que fortalezcan el tejido social. La conversación se desarrolló en un ambiente cercano y propositivo, destacando la importancia de unir esfuerzos entre líderes sociales, educadores y actores políticos para construir alternativas reales que impulsen el desarrollo familiar y comunitario.




miércoles, 19 de noviembre de 2025

Gestión cultural en Bogotá

La participación de Marcelo Torres Cruz, Director Ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia, y de Marcelo Adrián Camilo Torres, comunicador de la misma entidad, fortaleció de manera significativa el curso de Gestión Cultural convocado por la Alcaldía para líderes y lideresas que desarrollarán proyectos sociales en 2026.
Su intervención destacó la importancia de comprender la gestión cultural no solo como un proceso administrativo, sino como una herramienta política y comunitaria que articula memorias, prácticas territoriales y expresiones etnográficas propias de cada comunidad. Desde su experiencia en procesos pedagógicos, familiares y comunitarios, ambos aportaron una mirada sensible sobre cómo la cultura puede convertirse en un vehículo para la participación activa, la incidencia territorial y la construcción de proyectos sociales con identidad.

martes, 18 de noviembre de 2025

Espacio para soñar

Estamos organizando la nueva sede que tendremos en La Alquería, un espacio compartido con Amigos por Siempre Denis AR y la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia. Este lugar abrirá sus puertas para atender a la comunidad y para dar vida a procesos profundamente significativos: danza sagrada, acompañamiento al adulto mayor y otros escenarios que promueven bienestar, encuentro y crecimiento humano.

Ayer adelantamos un buen arreglo para dejar todo listo, y así iniciar la próxima semana nuestras labores con la energía renovada que merecen estos proyectos. Que esta sea una semana bendecida para nuestros procesos y para las alianzas estratégicas que seguimos fortaleciendo en beneficio de todas las familias y participantes.

domingo, 16 de noviembre de 2025

Bogotá se quedó sin Alma

Bogotá, la ciudad que se quedó sin alma

Columna de Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia

Bogotá vuelve a sangrar. No es solo una herida aislada: es una constelación oscura de hechos que, sumados, dibujan un rostro que preferimos no mirar de frente. Los últimos sucesos en la ciudad no son simples episodios de violencia; son síntomas de un cuerpo social enfermo, señales inequívocas de algo que he venido advirtiendo desde hace años: Bogotá perdió su cultura ciudadana, esa fuerza silenciosa que antaño sostuvo lo poco que teníamos de civilidad.

Hubo un tiempo —parece lejano, casi mítico— en el que las administraciones creían que la ciudad también debía ser educada. Antanas Mockus nos enseñó, con ese humor raro y desconcertante que lo caracterizaba, que una metrópoli no se sostiene solo a punta de cemento, sino de vínculos. Nos invitó a querer a Bogotá, a cuidarla, a sentirnos parte de una obra colectiva.
Hoy, ese legado es un recuerdo erosionado. Las administraciones posteriores lo dejaron marchitar. Lo abandonaron como se abandona un libro en el fondo de un cajón. Y cuando se deja de cultivar lo humano, lo inhumano empieza a germinar.

Mírenla ahora: una ciudad huérfana. Creció, sí, pero hacia afuera. El modelo de Peñalosa levantó puentes, ciclorrutas, avenidas, troncales, estaciones de TransMilenio… estructuras gigantes y frías como un exoesqueleto urbano. Pero lo que sostiene una ciudad no es su esqueleto: es su corazón. Mientras lo urbano crecía, lo humano se hacía pequeño, cada vez más pequeño, hasta volverse casi invisible.

Por eso hoy somos testigos de escenas que hace dos décadas eran impensables. Mototaxistas linchando a un ciudadano en plena vía, como si el cuerpo del otro no valiera absolutamente nada. Cuerpos golpeados, expuestos, abandonados, convertidos en basura del drama urbano. Casos de violencia intrafamiliar que aumentan, sin que nadie parezca escuchar los gritos tras las paredes de los apartamentos. Violencia social que estalla en cualquier esquina. Una ciudad que vive a sobresaltos, como si hubiera perdido la memoria de lo que significa respetar la vida ajena.

Y luego, la escena absurda y brutal del taxista ebrio arrollando a un grupo de personas. Un acto sin conciencia, sin freno, sin humanidad. Un espejo roto donde Bogotá se refleja y no se reconoce.

Mientras tanto, el alcalde está desaparecido. Perdido en su propia administración, ajeno al caos creciente. No hay norte, no hay brújula, no hay liderazgo. La cultura ciudadana no está en su agenda, ni en su discurso, ni en su mirada. La politiquería lo absorbió todo, devoró lo poco que quedaba de proyecto humano.

Porque de eso se trata: la cultura ciudadana no es un eslogan, es un tejido.
Es un pacto susurrado entre desconocidos.
Es ceder el paso.
Es respetar la vida del otro.
Es amar lo común.
Es sentir, profundamente, que la ciudad es más grande que nuestros impulsos.
Y cuando ese tejido se rompe, la ciudad se vuelve un archipiélago de islas solitarias, un conjunto de individuos desconfiados que solo esperan a ver quién golpea primero.

Lo entendí con crudeza hace unos días, cuando un habitante de calle me dijo, con la voz ronca y el alma desnuda:
“Viendo cómo gobiernan ahora, quizás Pablo Escobar le terminó haciendo un favor al país.”
Lo dijo sin ironía, con la resignación de quien ha visto de cerca la miseria humana. Y por doloroso que sea escucharlo, esa frase debería estremecernos. Cuando los ciudadanos empiezan a comparar la ineficacia del presente con la barbarie del pasado, estamos tocando fondo.

Bogotá necesita, con urgencia, volver a ser una cumbre pedagógica, un laboratorio vivo de convivencia, un territorio donde educar al ciudadano importe tanto como levantar una nueva avenida. Porque sin cultura ciudadana no hay ciudad: hay multitud; hay ruido; hay caos.

Y es en ese borde peligroso donde hoy nos encontramos. La pregunta, entonces, no es qué ha pasado con Bogotá, sino si todavía estamos a tiempo de recuperarla.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Compartir con Brigitte Baptiste,

Fue un gusto compartir con Brigitte Baptiste, investigadora del Instituto Humboldt y actual directora de la Universidad EAN, en un espacio académico dedicado al medioambiente, la educación y la promoción de la cultura ecológica en Bogotá. Su mensaje nos recordó que no basta con sembrar un árbol: se trata de sembrar conciencia, de gestar una cultura ecosistémica que abrace la vida en todas sus formas. Las políticas públicas deben ir más allá de los planes y documentos, convertirse en acciones que integren a la ciudadanía y hagan del cuidado ambiental una práctica cotidiana, no una excepción.

Con una mirada profundamente humana y reflexiva —como lo expresó Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia— la educación ambiental no se limita a aprender a reciclar o limpiar un parque, sino que implica reencontrarnos con la naturaleza como parte esencial de nuestra identidad. Cuidarla es cuidarnos, entender que cada árbol, río y ave son extensiones de nuestra propia existencia. Solo así, desde esa conciencia íntima y transformadora, Bogotá podrá convertirse en una ciudad que respira junto a su gente y florece con ella.

lunes, 10 de noviembre de 2025

Marcelo Torres Cruz en el Teatro La Candelaria


En el marco del concierto “Eco-lógico”, el director y escritor Marcelo Torres Cruz participó en una presentación especial junto a María Céspedes, compartiendo con el público una lectura de sus textos que integran arte, pedagogía y conciencia ambiental.
El evento, realizado en el emblemático Teatro La Candelaria, fue un espacio para el encuentro entre la palabra, la música y la reflexión sobre la relación del ser humano con la naturaleza.


domingo, 9 de noviembre de 2025

Laboratorios de Pedagogías Corporales en la Universidad Javeriana

Marcelo Torres Cruz realizó una serie de clases de Laboratorios de Pedagogías Corporales en la Universidad Javeriana, donde destacó la importancia del cuerpo como un territorio de paz y reconciliación. A través de ejercicios sensibles, expresivos y reflexivos, invitó a los participantes a reconocer el cuerpo como un espacio capaz de transformar memorias, sanar tensiones internas y fortalecer vínculos humanos. Su enfoque integrador permitió comprender que la pedagogía corporal no solo forma, sino que también repara, acompañando procesos personales y colectivos hacia una convivencia más consciente y armoniosa.

 Universidad Javeriana

profunda experiencia de retiro espiritual

 En la Casa de las Hermanas Franciscanas de Funza, Cundinamarca, se vivió una profunda experiencia de retiro espiritual organizada por la Asociación Codo a Codo con los Proyectos. El encuentro tuvo como objetivo principal propiciar una conexión auténtica con las emociones, permitiendo a los participantes reconocerlas, nombrarlas y habitarlas desde la calma. Del mismo modo, se convirtió en un espacio fundamental para el autocuidado emocional, brindando momentos de reflexión, silencio y escucha interior que fortalecieron tanto el bienestar individual como el sentido de comunidad. en el mismo participaron Marcelo Adrián Camilo Torres y Marcelo Torres Cruz






jueves, 6 de noviembre de 2025

Libérennos” — Teatro La Candelaria, 2011

 

En el año 2011, el pedagogo y músico Marcelo Torres Cruz presentó en el Teatro La Candelaria la obra “Libérennos”, un acto poético y escénico en el que elevó una voz de esperanza frente a las políticas y violencias estructurales que afectan a Colombia.

Con un lenguaje cargado de simbolismo y sensibilidad social, Torres Cruz pidió al gobierno y a la sociedad una liberación profunda del miedo, la desigualdad y la indiferencia. La puesta en escena combinó música, palabra y gesto corporal para expresar la urgencia de un país más humano, justo y reconciliado.

 

Felicitación a mi pupilo, Miguel Ángel Arias

Felicitación a mi pupilo, Miguel Ángel Arias

Felicito con orgullo a mi pupilo Miguel Ángel Arias, de Soacha, Cundinamarca, por haber obtenido el primer lugar en la prueba de matemáticas en Soacha, destacándose entre los mejores estudiantes. Este logro refleja no solo su talento académico, sino también su crecimiento emocional y personal, resultado de su constancia y compromiso.

Miguel Ángel, un joven de la categoría infantil, sigue demostrando que con disciplina y perseverancia se alcanzan grandes metas. ¡Nuevos logros y nuevos triunfos vendrán para este muchacho ejemplar de Soacha!

lunes, 3 de noviembre de 2025

Los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa

 Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo, hizo presencia en Ciudad de México como un acto de solidaridad y compromiso humano frente a la dolorosa situación de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa. Su visita reafirmó el acompañamiento internacional hacia las familias, quienes continúan enfrentando la indiferencia y la falta de respuestas por parte del gobierno, una omisión que se ha convertido en motivo de indignación, vergüenza y profundo reclamo social.

Durante su presencia, Marcelo Torres Cruz participó en espacios de escucha, memoria y denuncia, respaldando el llamado urgente por verdad y justicia. Su apoyo se centró en fortalecer la esperanza de las familias, acompañarlas en su búsqueda permanente y visibilizar, desde el ámbito educativo y comunitario, la importancia de no abandonar la exigencia colectiva de respuestas claras y responsables.

La presencia de Marcelo en Ciudad de México se convirtió así en un gesto de unión, respeto y resistencia, reafirmando que la lucha por los estudiantes de Ayotzinapa sigue viva y que la búsqueda no se detiene mientras la verdad no sea revelada.

Columna del día El poder biológico de aceptar lo vivido Por Marcelo Torres Cruz

  El poder biológico de aceptar lo vivido

Por Marcelo Torres Cruz
Director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familia
Hay un momento en la vida en que uno se cansa de huir. No del pasado, sino de las sombras que dejó dentro. Y es entonces, cuando el cuerpo —ese archivo silencioso— empieza a hablar. Lo hace con síntomas, con cansancio, con un nudo en la garganta que no se disuelve ni con los años ni con las terapias. Porque el cuerpo no olvida lo que la mente intenta enterrar.
La neurobiología lo ha dicho con precisión quirúrgica: cada emoción deja una huella en la carne. Antonio Damasio lo expresó sin rodeos: “El cuerpo es el teatro de las emociones.” Todo lo que negamos se representa ahí, en ese escenario invisible. Rechazar la propia historia es mantener al organismo en estado de alerta. La amígdala —esa centinela del miedo— no duerme. El cortisol se vuelve compañero de viaje. El sistema inmune, agotado, empieza a confundirse: ya no sabe si debe defendernos o rendirse. Vivir sin reconciliación interior es vivir en guerra bioquímica.
Candace Pert, pionera en entender que las emociones tienen moléculas, descubrió que nuestros pensamientos son materia viva. Que el resentimiento o la culpa son químicos circulando, modulando defensas, inflamando tejidos, condicionando la regeneración. “Las emociones son moléculas que fluyen por todo el cuerpo.” Qué frase tan simple y tan devastadora. El perdón, entonces, no es una consigna moral: es una alquimia celular.
Aceptar el lugar donde uno nació, los padres que tuvo, las heridas que lo marcaron, no es justificar nada. Es integrarlo. Boris Cyrulnik, ese psiquiatra que sobrevivió al horror de la guerra, lo dijo mejor que nadie: “La resiliencia comienza cuando dejamos de ser víctimas de nuestra historia y nos convertimos en narradores de ella.” Y al hacerlo, el cerebro se reconfigura: la amígdala se aquieta, el hipocampo reescribe recuerdos y la corteza prefrontal —la sede de la razón y la empatía— vuelve a dirigir la orquesta.
La doctora Esther Sternberg comprobó que la gratitud y la paz fortalecen el sistema inmunológico. No es poesía: son menos citoquinas inflamatorias, mejor respuesta ante virus y bacterias. Perdonar, literalmente, nos vuelve más fuertes. Bruce Lipton añadió una verdad aún más radical: “Las creencias actúan como interruptores que activan o desactivan los genes.” Aceptar nuestra historia puede cambiar la forma en que se expresa el ADN. Lo espiritual y lo biológico son, en el fondo, el mismo territorio.
Aceptar el propio origen no es resignarse: es liberarse. Es mirar hacia atrás sin rabia, sin necesidad de ajustar cuentas. Como diría Marian Rojas Estapé: “El pasado no se borra, pero se sana cuando dejamos de vivir desde la herida y comenzamos a vivir desde la comprensión.”
Y ahí está, quizá, el secreto de toda sanación: reconciliarse con la vida tal como fue. El alma se calma, el cerebro se reordena, el cuerpo respira distinto. Hay una biología del perdón, una ciencia de la aceptación.
Porque solo quien se reconcilia con su origen deja de repetir su dolor.
Solo quien acepta su historia puede escribir su destino.
Y como diría Cyrulnik, con esa sabiduría que nace del abismo:
“La herida deja de doler cuando se convierte en relato.”

Entrevista con Marcelo Torres Cruz sobre la Escuela Circo Corporal


En la Casa Codo a Codo, se realizó una entrevista con Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, quien compartió los avances y experiencias del proceso desarrollado con la Escuela Circo Corporal.

Durante la conversación, Torres Cruz destacó cómo este proyecto ha permitido fortalecer la pedagogía corporal como una herramienta de reconciliación, expresión y encuentro comunitario. A través del arte del circo, la danza y el movimiento, la Escuela Circo Corporal ha abierto espacios para que niños, jóvenes y familias se conecten con su cuerpo, con los otros y con el territorio desde una mirada sensible y transformadora.

El diálogo en la Casa Codo a Codo se convirtió en un momento de reflexión sobre la importancia del cuerpo como territorio de aprendizaje y de construcción de paz.




Daniel Calderón, sostuvo un encuentro con Marcelo Torres Cruz

 En un espacio de diálogo y creación, el maestro Iván Calderón, reconocido director de Los Gigantes del Vallenato y de la agrupación de Daniel Calderón, sostuvo un encuentro con Marcelo Torres Cruz, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias.

La conversación giró en torno a las experiencias artísticas que han marcado sus trayectorias, resaltando la importancia de la música como camino para la transformación social y cultural. Durante el intercambio surgió la posibilidad de realizar en el futuro un proyecto conjunto, que una el mundo del vallenato con los procesos pedagógicos y familiares impulsados por los Laboratorios.

Este encuentro dejó abierta la puerta a nuevas rutas de colaboración entre el arte, la pedagogía y la música popular colombiana.


🎬 Documental: “Marcelo Torres Cruz, creador de los Laboratorios Pedagógicos de Familias”

 

🎬 Documental: “Marcelo Torres Cruz, creador de los Laboratorios Pedagógicos de Familias”
Este documental narra la historia viva de Marcelo Torres Cruz, un pedagogo, músico y soñador que transformó el dolor y la esperanza en un camino de reconciliación a través de los Laboratorios Pedagógicos de Familias.
Con imágenes inéditas, testimonios y escenas de sus encuentros comunitarios, la obra muestra cómo el arte, la palabra y la pedagogía se convierten en herramientas de sanación colectiva.
Más que una biografía, es una travesía hacia el corazón de un proyecto que ha tocado miles de vidas, sembrando amor, diálogo y conciencia familiar en cada territorio.
✨ Un homenaje al creador, al maestro y al ser humano que hizo de la familia un laboratorio de vida, reconciliación y esperanza.


Entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia

 Puedes escuchar la entrevista de Marcelo Torres Cruz en Radio Nacional de Colombia en el siguiente enlace  En esta entrevista, Marcelo Tor...