En el año 2010, en el Colegio Divino Salvador de la ciudad de Cali, el maestro Marcelo Torres, director ejecutivo de la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias, llevó a cabo un Laboratorio de Pedagogías Corporales con los estudiantes de grado once.
La jornada se convirtió en un espacio de exploración y aprendizaje en el que el cuerpo fue asumido como territorio de expresión, comunicación y construcción de sentidos. Los jóvenes participaron en dinámicas que les permitieron reconocer sus emociones, fortalecer la confianza grupal y descubrir nuevas formas de relacionarse consigo mismos y con los demás.
El laboratorio trascendió lo académico para convertirse en un ejercicio de transformación personal y colectiva, en el que el movimiento, la creatividad y la reflexión se unieron como herramientas pedagógicas.
La experiencia dejó huella en la comunidad educativa al resaltar la importancia de la pedagogía vivencial y del cuerpo como eje fundamental en los procesos de formación integral, consolidando así la propuesta innovadora impulsada por la Corporación Laboratorios Pedagógicos de Familias.



